Archivos Mensuales: marzo 2005

El reto

Las cosas no son siempre como creen en realidad. Si un desconocido se les acerca y les grita: “esto es un atraco”, lo más seguro es que se acojonen y hagan lo que el criminal desee. Si por el contrario, se aproxima a usted pero esta vez, haciendo uso de un tono de voz más docto, les dice: “¿Le importaría suministrarme todo su capital?”… ¿Se sentirían igual? Lo más razonable es que no sea así. Las formas lingüísticas son muy importantes. Los programas de televisión, y especialmente las series y películas norteamericanas, han influenciado notablemente en el uso del lenguaje habitual. Verán: no es lo mismo que nos digan: “esto es un atraco”, a que nos comenten cualquier otra cosa. ¿Por qué? Desde hace ya mucho tiempo, la caja tonta se ha encargado de ofrecernos una imagen de los crímenes muy estandarizados. Por esta misma razón, si nos asaltan y no sucede como en las películas, parecería que nos falta algo, que no se está cometiendo en realidad un robo. Hasta habría alguno que le diría a ese delincuente de tres al cuarto: “¿podría por favor decirme la famosa frase?” o, probablemente, miraría entre las esquinas de los edificios de su alrededor a ver si les están grabando para un programa de esos conocidos como Reality show.
Pues, precisamente, de esta guisa se percibe el periodismo actual: como un vil atraco a mano armada. Se preguntarán por qué digo esto. La explicación es fácil. Desde mis primeros pasos como periodista he visto que la ciudadanía ha perdido el interés por los medios de comunicación. Actualmente, ya no se interesan sobre lo que transcurre a su alrededor, ni por la amada cultura ni tan siquiera por los escalofriantes temas políticos que tantas gratificaciones ha dado en la historia. No. Preferimos buscar alternativas a este tremendo panorama mediático compuestas por dispuestas dialécticas entre los que “dirigen el cotarro”. Y, sinceramente, lo veo razonable, más que nada, porque siempre son las mismas noticias las que aparecen en los informativos. Es por ello por lo que aquel hecho extravagante…se convierte en la “comidilla” del vecindario.
La Prensa ha llegado hasta una estación en la que no puede avanzar por el mismo raíl. Debe configurar una nueva vía en la que enganchar al ciudadano. Para ello, la solución ya no se encuentra en intentar abarcar al gran público como se ha pretendido desde sus inicios sino todo lo contrario. Ahora tratamos de ofrecer temas dirigidos a un público de carácter homogéneo. Nada de un programa que contiene “de todo un poco”. Puagggg. Debemos rechazar esta idea de medios de comunicación de masas. La masa corrompe, explota, revienta, se inflama, queda obsoleta, queda adormecida y alineada. Lo que está pidiendo es abrir la veda de la innovación y la originalidad. Uppssss. Tal vez todavía sea este un reto a conseguir por algunos medios.
José M. Sánchez “Daze”
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Algo para recordar

Las muertes en carretera disminuyeron un 12% el año pasado. Estas cifras representan la tasa más baja desde hace veinticinco años. Sin embargo, aunque es una buena noticia, las cifras de muertos todavía son escalofriantes. Concretamente, durante el 2004 fallecieron un total de 3.516 personas en accidentes de carretera, de las cuales una de ellas se llamaba Raúl. Fue el día 6 de marzo cuando sus padres, sus familiares y amigos conmemoraron el primer año de ausencia. Cuando leemos en los periódicos los accidentes que se producen casi diariamente, algo dentro de nosotros se atreve a alzar la voz y decir que “esto no me pasará a mí”. No estés tan seguro. Raúl también pensaba que jamás tendría semejante final. Incluso sus seres más allegados consideraban que a “él no le puede pasar eso. Él conduce muy bien”. Y sí, él era un experto en el manejo del volante pero no siempre los accidentes se producen por cuenta propia. Los percances más terribles son cuando menos lo esperamos. Un error humano, quizá tecnológico o, una mezcla de ambos, contribuyó a que Raúl no esté ahora aquí. Nunca se sabe lo que se siente a perder a un familiar.
En aquellos días la impotencia, la melancolía y la tristeza fueron los acompañantes permanentes de las personas que le queríamos. Para una madre, que su hijo se haya ido tan lejos, no tiene explicación alguna. En esos momentos no hay medicina ni consejo que pueda afligir ese tremendo dolor. Sin duda, ella hubiera preferido abandonar este mundo si, con su sacrificio, Raúl no hubiera quedado amarrado entre los hierros de aquel BMW. Son en estos momentos cuando uno se da cuenta de quién está ahí para cuando se le necesita. Los humanos somos tan sumamente hipócritas y egoístas que utilizamos indiscriminadamente las frases como “siempre estaré ahí” o “cuenta conmigo para todo”, aunque, en realidad, lo digamos sin la plena seguridad de que eso vaya a suceder. A pesar de ello, nos gusta decirlo. Queda muy bien entre los comentarios. Por esta razón, cuando algo tan mágico como lo que ha estado sucediendo en este año en el que la gente que de verdad quería a Raúl ha estado permanentemente acordándose de él, es digno de recordarlos a todos. Lo cierto es que, cuando alguien que conocemos pierde a un familiar, no sabemos cómo reaccionar, qué decir o de qué manera actuar. La familia siempre es la que se encuentra más afectada en estos momentos. Por ello, hay que abandonar los fantasmas y volcarse con los que están en este mundo. Hacerles ver que, esa persona que ya no está, ha sido, es y será siempre especial. Raúl también era, es y será siempre especial.
Hasta siempre, primo.
José M. Sánchez “Daze”

“Los hechos son sagrados las opiniones, libres”

El profesor Jordi Pérez Llavador

ENTREVISTA EN EXCLUSIVA CON JORDI PÉREZ LLAVADOR, profesor de Teoría de la Comunicación y Sociología.

-¿Con qué cuestiones ha “perdido” más horas de clase en lo que llevamos de curso?
-En Opinión Pública hay un tema que, nada más empezar las clases, tenemos que abordar: el Referéndum del Tratado de la Constitución Europea. Inmediatamente después, tenemos las elecciones vascas que se han adelantado.
-Sus clases se prestan al debate. Durante las pasadas elecciones ¿qué idea cuajó más entre los alumnos?
-En las clases de Opinión Pública no suele haber un punto de vista unánime. Eso es lo positivo del debate argumentado. Creo que la clase reproducía los dos discursos principales que se dieron en España. Efectivamente, también surgían ideas que no entraban dentro de ninguna corriente principal. Sin embargo, la clase se dividió en lo que el atentado del 11-M quería era incidir en el resultado de las elecciones. Había también otra opinión que consideraba que hubo una mala gestión del gobierno saliente. La campaña y el atentado tematizó enormemente la opinión pública y todos los estudiantes estaban interesados en tratar el tema.
-¿Qué le diría a sus alumnos que consideran sus clases las “menos útiles” de la carrera?
-Les diría que mantengamos esta conversación tres años después de acabar la carrera. Eso sí, juego con ventaja porque, desde hace mucho tiempo, los alumnos me escriben correos, me llaman y dicen que “ahora lo entiendo”. Las asignaturas, por ejemplo, de Estructura de la comunicación u Opinión Pública se están impartiendo en tercero de carrera en un momento en el que todavía el alumno no tiene mucho trato con los medios. Por eso, piensan que “esto para qué me sirve”. Yo les digo: “espérate a hacer periodismo y acudir a una rueda de prensa y que te vendan la moto”.
-¿Qué riesgos entraña el consumir un sólo medio de comunicación?
-Si una persona se informa a través de un solo medio va a organizar y edificar sus opiniones sobre la información que le aporta ese medio con lo cual va a tener una información algo sesgada. Hace años había un dicho que era una máxima: ‘los hechos son sagrados las opiniones, libres’. Creo que en España los hechos han dejado de ser sagrados. Y a través de la información se hace política.
-¿Cree que los medios de comunicación son tendenciosos?
-Invito a todos los lectores a venir a la hemeroteca de la facultad y pongan encima de la mesa las portadas de los distintos medios impresos para que observen si el hecho es el mismo. En realidad, en estos momentos estoy notando una fuerte politización de los medios de comunicación. No me parece mal como línea ideológica ya que, lógicamente, cada medio tiene sus ideales pero los hechos son sagrados.
-¿La opinión pública de qué países de la Unión Europea son más reticentes a votar “sí” a la Constitución?
-Hay algunos países que son históricamente reticentes a un proyecto europeista como se ha demostrado en otros compromisos como el Euro. Sinceramente, creo que la Constitución Europea va a salir adelante con más o menos apoyos. Me parece significativo el hecho de que no todos los países van a someter a referéndum este proyecto constitucional. Además, si queremos crear símbolo en Europa, ¿por qué no reunir a todos los europeos como sociedad convocarlos a una cita en común para que voten la Constitución? No sería tan complicado.
-Es la Constitución Europea la culminación de una serie de tratados anteriores?
-Es un texto en el que han participado más de 150 personas de todos los países y de todas las tendencias., aunque con alguna lejanía con respecto a la ciudadanía. A muchas personas les da la sensación que es un proyecto que han elaborado unos políticos que nos los aportan en bandeja. Si hubiéramos podido acercar a la sociedad a ese proceso, el afecto por el Tratado de Constitución Europea seria mayor y no se hubiera visto con tanta frialdad.
-¿Hacen caso los medios de comunicación a la demanda por parte de la audiencia?
-Fundamentalmente, las televisiones funcionan con índices de audiencia. Un programa que lo sitúas en un horario privilegiado esperando una gran audiencia, lo cual significa grandes ingresos publicitarios, lo cual significa rentabilidad económica, si no tiene esos ingresos, desaparece de las pantallas. ¿Son las audiencias las que hacen los contenidos de los programas? No. Las parrillas de programación las hacen los programadores. Entonces ¿es que hemos acostumbrado a las audiencias a que perciban una serie de cosas? Esta es la gran pregunta. Hay unos deseos por parte de la audiencia pero también los medios de comunicación han ejercido una educación y han acostumbrado al gran público. ¿Podría ser de otra manera la televisión? Lógicamente, esto es así dada la legitimación de un modelo de comunicación que los medios se han autoimpuesto.
-En ese sentido, ¿qué percepción tiene acerca de la llamada “telebasura“?
-Las televisiones privadas la gente se juega su dinero. Es entonces cuando se preguntan que, si un programa tiene éxito en una cadena, se imita la fórmula aunque con algún cambio. La audiencia quiere también otro tipo de programas. Se han hecho programas de gran calidad y la audiencia ha respondido. Los telespectadores eligen entre lo que se ofrece.
-¿Favorece al prestigio de la prensa las confrontaciones mediáticas?
– Como los medios se han convertido en una extraña correa de transmisión política sin tener que serlo, la confrontación mediática también es una confrontación política. Creo que a los medios no les beneficia tener a corto plazo personas que se crean factotums de la verdad y azote del poder o la oposición. Desde mi punto de vista, pueden cometer irresponsabilidades informativas.

SUMARIOS:

“Si hubiéramos podido acercar a la sociedad el proceso de la Constitución Europea no se hubiera visto con tanta frialdad”

“Los medios se han convertido en la correa de transmisión política sin tener que serlo”

Comparecencia Pilar Manjón

Sr. Presidente, señoras y señores Comisionados:

Mi nombre es Pilar Manjón. Vengo en representación de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, de las víctimas, heridos y sus familias, única y exclusivamente como portavoz de una Asociación de víctimas. Antes de comenzar la intervención, quiero dejar constancia de la firme voluntad de la entidad a la que represento, para transmitir expresamente el sentir de un colectivo, nunca el mío propio.
Comparecemos ante ustedes en la casa donde reside la Soberanía del Pueblo, con el propósito de tratar de ser la voz de los ausentes y de los heridos, que aun a fecha de hoy, siguen su calvario de dolor, entrando y saliendo de los distintos hospitales. Para que su voz, apagada en la inmensidad del dolor, pero viva y poderosa en nuestro recuerdo, resuene en el interior de estas paredes.
Comparecemos personas y familias enteras agrupadas en la Asociación. Cada fallecido es un proyecto vital, un parto ilusionado, una adolescencia conflictiva, un cúmulo de ilusiones, de afectos, de amores y luchas. Vidas repletas y ahora truncadas. Vivas en nosotros.
192 fallecidos, 1.500 heridos. Una simple cifra para muchos de ustedes. Todo un mundo para todos y cada uno de nosotros. Espero que entiendan lo que significa levantarse cada día con una pérdida vital. Acostarse cada día con una pérdida vital, el esfuerzo enorme que conlleva aceptar lo inexplicable. Necesitamos el aliento de ellos, de los afectados, para caminar y estar en la puerta de este Congreso, o aquí ante ustedes.
Porque ustedes, Señorías, en esta Comisión han discutido sobre quién habló, de qué y cuándo se informó. Han hablado de circunstancias, de manemos y manipulaciones, de desinformaciones, de confidentes y de desconfianzas. Han hablado de circunloquios o periferias. Han hablado, señorías, de ustedes. Esencialmente de ustedes’. Ha sido la comisión de ustedes y para ustedes.
Nosotros, nuestros familiares, no han estado en esta casa que, se supone, es la de todos. Hoy, por primera vez, se hacen un hueco. Mal que les pese a algunos de ustedes, a ustedes que preferirían sguir utilizando a las víctimas como arma arrojadiza e inmoral argumento para el desprestigio ajeno, hoy ablamos en nombre de personas de carne y hueso, de los seres que están en nuestro corazón y cuyasfiguras manipulan como recurso para medallas o para fotos de ocasión.
Pero aquí estamos y esta es nuestra voz. Hoy no somos el testigo mudo para la descarga de los flashes.Hoy hablamos, Señorías. Hoy hablamos las cosas largamente meditadas, largamente discutidas enreuniones, en foros, entre cafés, en la calle, por teléfono. Han sido meses de apoyarnos mutuamente, depensar e intentar entender. Meses de no ser escuchados. Hoy, Señorías, durante unos minutos,sorprendentemente la palabra es nuestra.
Permítannos, Señorías, que por un breve instante esta Comisión, que debía ser la de toda la ciudadanía yde la que ustedes se han apropiado para hacer política de patio de colegio, sea de los únicos y auténticosdueños, de los que debían haber sido los protagonistas principales.
Nosotros nunca volveremos a verles, pero su involuntario sacrificio permanecerá para siempre en nuestros orazones y en la memoria de toda la ciudadanía.
Tomamos también la palabra en representación de los que sobrevivieron, de aquellos que aún sufren lapesadilla del golpe cruel que ha marcado sus vidas para siempre y del que difícilmente podrán recuperarsealgún día. De esos molestos testigos vivientes del horror.
Comparecemos ante ustedes, con este documento meditado y consensuado por las víctimas y lossupervivientes integrados en la Asociación 11M Afectados de Terrorismo, con la obligación de hacerles vivosante ustedes, como lo están en nuestros corazones, en nuestra memoria y como punto de referencia denuestra vida cotidiana.
Señorías, para nosotros tienen nombre y rostro (Javi, Pilar, Daniel, Eva Belén, Susana, Emilian, Carlos,Oscar, Rodrigo, Rodolfo, José Luis, Sonia, Abel…) y cada uno de ellos es imprescindible e irrepetible,pertenecen a nuestras vidas, a la de sus familias, sus amigos, sus compañeros de trabajo, de clase, eranvecinos… Los necesitábamos.
Como necesitamos recuperar la sonrisa de los que aquel día conservaron la vida a costa de no volver asoñar bonito, que conservan el horror grabado en sus retinas. (Rosa, Jesús, Mzia, Javier, Maribel, David,Mariam, Raquel, Laura…).
Asimismo, hablaremos en nombre de las familias, tanto de los heridos como de los asesinados. Testigostambién de ese horror y apeladores también a su conciencia. Conciencia, por lo que hemos oído en estosdías, empeñada en la autoexculpación obsesiva, bien blindada y entrenada para que la realidad noencuentre un resquicio por el que poder filtrarse.
Ojalá alguna noche, aunque sea en sueños, ese blindaje al horror ceda y sean ustedes, y quienes a ustedesles mandan, conscientes por un sólo instante del sufrimiento que pudieron provocar con sus decisiones oque no lograron evitar. Ese sólo segundo de clarividencia, ese sólo segundo de lucidez, y lo que esesegundo conllevaría, bastaría probablemente para abrirle los ojos. Familiares que les hablan sumidos en laindignación de lo inabarcable y empeñados en el esfuerzo diario de la superación. Todos éramos inocentes,todos somos inocentes y eso, Señorías, es algo que por obvio, no debe olvidarse jamás.
Ha habido quien ha tratado de vetar esta comparecencia. El último paso en esta apropiación de algo que noes de ustedes. En el intento de usurpar la voz a los afectados, de deslegitimarlos, de someterlos a su propiojuego político y de intentar encasillarlos en tal o cual opción. Esa es su guerra Señorías, no la nuestra.
Aquellos que intenten identificar a los afectados como colectivo en general o a esta Asociación en particularcon una determinada opción política, se equivocan y hacen un flaco favor a la transparencia que todas lasvoces aclaman.
Cualquiera, Señorías, pudo viajar en alguno de esos trenes, y cualquiera pudo morir en los escenarios delhorror, en Santa Eugenia, en el Pozo del Tío Raimundo, en Téllez o en Atocha. Allí se truncaron las vidas deestudiantes y trabajadores, el motor de una sociedad. Gente inocente.Insistimos, cualquiera pudo viajar en aquellos trenes. El azar, y sólo el azar, dispuso que quienes estamossentados aquí hoy como Asociación .11M Afectados del Terrorismo. Pero lo que les estamos diciendo no esproducto del azar, lo hubieran manifestado ustedes de estar sentados a este lado, y pueden estar segurosde que el contenido de las palabras que aquí se escucharían sería el mismo.
Esta realidad de que cualquiera pudo ir en esos trenes la entendió todo un pueblo, cohesionándosemultitudinariamente contra el horror como en ocasiones anteriores, en el rechazo a la violenciaindiscriminada, en contra de los terrorismos y en contra de las guerras. Este es un pueblo pacíficoimpregnado de deseos de paz, con vocación de diálogo en sus entrañas. El Pueblo se lo ha demostrado austedes, Señorías en cuantas ocasiones ha sido llamado. Seguimos esperando que correspondan losgestos de la sociedad civil. Se han tomado decisiones de una gravedad extrema en su nombre, sinconsultarle y en contra de su voluntad.
Señorías, queremos manifestar nuestro más absoluto rechazo a cualquier tipo de terrorismo, venga dedonde venga. Estamos contra la barbarie, el horror, contra los fanatismos e integrismos religiosos,ideológicos y políticos. A favor de la tolerancia, la convivencia y por la PAZ,
El siglo XXI ha consagrado el uso cobarde y mezquino de la ciudadanía como arma de guerra. Nada puedejustificarlo, no puede haber comprensión para esto, ni desde lo humano, ni desde lo político.Ningún objetivo político justifica el terrorismo, que constituye – no nos cabe la más mínima duda- el recursode los cobardes. Nada hay más fácil que sacrificar a personas que no pueden defenderse. Nada más fácilque otorgarse el derecho a decidir sobre la vida o la muerte de los demás, utilizando a la población civilcomo escudo humano, a los ciudadanos de a pie, a la gente. Para ellos son anónimos; para nosotros, tienen nombre y apellidos, historias de vida interrumpidas.
Nunca olvidaremos ni perdonaremos a los terroristas que llevaron a cabo el atentado, a los que jamásdaremos la más mínima posibilidad de comprensión, justificación, ni crédito de representatividad de nada nide nadie.