Mala suerte

El juego de la persuasión ha procurado muchos beneficios en la historia de las civilizaciones. Un buen orador conoce perfectamente las técnicas para focalizar sus argumentaciones hacia un discurso lo bastante elocuente y convincente como para confundir a su interlocutor. Y, además, no tiene por qué ser cierto lo que uno dice. Basta con aparentarSigue leyendo “Mala suerte”