Desequilibrios tecnológicos, un abismo difícilmente salvable

La desiguladad en el mundo

En el año 1913, Henry Ford, un industrial estadounidense conocido por sus innovadores métodos en la industria de los vehículos a motor, introdujo en su fábrica la técnica de la cadena de montaje, y empezó a utilizar piezas intercambiables para los coches. Fue el principal responsable de que estas prácticas se generalizaran, ayudando así a la gran expansión de la industria estadounidense. Uno de sus lemas se ha extendido por todo el planeta: “El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos”. Por aquel entonces creía fervientemente en esta idea. Sin embargo, todos esos pasos recorridos en aras de una igualdad tecnológica se han dirigido hacia otros caminos menos solidarios.

El planeta hoy en día no es tan uniforme como pensamos. Diferentes clases de personas conviven en un mundo semejante pero a la vez distinto, muy distinto según el país donde hayan nacido. No todos tenemos las mismas oportunidades, pero en un alarde de egocentrismo occidental consideramos que la tecnología está al alcance de todos, pero más allá de la realidad no alcanzamos a distinguir una extensa brecha que se produce entre las grandes potencias mundiales y lo que conocemos como Tercer Mundo. Esto se conoce como la “brecha digital”, la distancia entre los conectados y los desconectados. Sus consecuencias apenas las intuimos, pero produce un desequilibrio mundial difícilmente salvable.

Realmente, esa brecha tecnológica es el fiel reflejo de las diferencias de acceso de muchos ciudadanos del mundo a los elementos más primaros como pueden ser los alimentos o la educación. Pese a las promesas de muchos dirigentes políticos en que la informatización podría mejorar la situación de pobreza, el abismo en el que nos sumergimos no se soluciona dando máquinas al pueblo porque eso contribuirá más a diferenciar los ricos de los pobres. Internet no es la panacea apropiada para acabar con las desigualdades sociales. Todavía hay que barrer muchas cosas de la casa antes que ponernos a pintar el techo.

José M. Sánchez “Daze”
Anuncios

3 pensamientos en “Desequilibrios tecnológicos, un abismo difícilmente salvable

  1. síl dice:

    creo que yo vivo afectada por el desequilibrio tecnológico… o, por lo menos tengo una relación de amor-odio con las nuevas tecnologías… uf!
    saludos!

    pd. abierta a adentrarme en otro mundo musical, tú dirás 😉
    y, te seguiré leyendo, q veo cosas interesantes 😉

  2. El cuartoscuro dice:

    Saludos y gracias por pasar por mi cuartoscuro, un abrazo!!!!

  3. Gracia dice:

    Estoy de acuerdo contigo en lo de que las diferencias tecnológicas hacen aún más evidente el desequilibrio existente en nuestra sociedad, y no hay que mirar tan lejos, por ejemplo en este mismo pais vemos como día a día vienen personas en medios infrahumanos buscando un aportunidad y no somos capaces de darsela y nuestra sociedad sigue mirando a un lado intentando obviar la realidad.

    PD:Me gusta como escribes, pones cosas muy interesantes y personales, me seguiré pasando para ver tus nuevos comentarios;)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: