Romano Prodi, una apuesta por el cambio


A Silvio Berlusconi no le sientan bien las derrotas. Acostumbrado a conseguir todo lo que se propone, “Il cavaliere” no podrá repetir mandato en su Italia natal. Y no es para menos porque su salida del gobierno ha venido precedido de muchas críticas a su sistema de gestión, y con la Guerra de Irak de trasfondo. Cuando todo sigue en el aire, Romano Prodi ha anunciado ya que pretende poner fin a su hegemonía televisiva.

El país mediterráneo es uno de los más endeudados de todo el continente europeo. Pero eso es lo de menos porque tiene a toda Italia comprada y nadie conoce los entresijos en los que se maneja. Probablemente, su sucesos Romano Prodi no sea la solución pero, antes que un pseudodictador corrupto que ha utilizado la política como vía de escape a su perentorio crecimiento económico es aceptable cualquier otro dirigente que desee cambiar la situación. Hijo de un banquero de clase media, Berlusconi es el hombre más rico del país, con una fortuna que la revista Forbes calcula en casi 9.000 millones de euros.

Todo comenzó cuando a mediados de los años setenta puso en marcha una televisión por cable que emitía en uno de los barrios milaneses que él mismo había construido, y luego adquirió parte del accionariado del diario “Il Giornale” antes de crear, en 1978, la televisión “Canale 5”. ¿Recuerdan el antiguo logotipo de nuestra Tele 5? Pero ya en los ochenta contaba con tres canales privados que acabaron con el monopolio de la televisión pública “RAI’ (‘Italia1’, ‘Rete4’ y ‘Canale 5’), mientras ampliaba sus intereses al mundo del fútbol con la adquisición del club AC Milan. Este magnate de la comunicación se hizo con una inmensa popularidad que culminó con ejercer de Primer Ministro. Solo se faltaba dirigir un país. Toda una trayectoria a base de monopolios, crudos insultos y unos planteamientos empresariales agresivos.

El ex Presidente de la Comisión Europea dará un lavado de imagen a la sociedad italiana pero hay que tener en cuenta que el emperador Berlusconi I continuará dominando los medios de comunicación y, por tanto, ese monopolio del que disfruta es extrapolable a controlar absolutamente todos los resortes de la sociedad, ya que la conciencia de los ciudadanos se crea a base de las opiniones que recibimos de la prensa. Es la perversión de una democracia, pero de hecho, ahora mismo no se puede decir que Italia sea una democracia en toda regla porque, aunque la gente pueda ejercer su derecho al voto, no parece que exista una división real de poderes. La pregunta es si Italia callará o alzará la voz.

José M. Sánchez “Daze”
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3 pensamientos en “Romano Prodi, una apuesta por el cambio

  1. Mario Toledo dice:

    Tiene gracia que el paradigma de la corrupción política (como no, Berlusconi) salga ahora diciendo que las elecciones italianas han sido fraudulentas. Permitidme que ría: jajajajajaja. Ciao Berlusconi. Por cierto, al dejar de ser primer ministro este señor pierde su inmunidad, ¿no? Pues nada, creo que a partir de ahora veremos al emperador Berlusconi de juicio en juicio. A todos les llega su hora…
    Un saludo

  2. Aniuxa dice:

    Bueno, además de aleccionarme de política europea, que sé poco. Me encanta siempre que sabés donde poner las negritas, esa manera de resaltar… Bueno. Esperemos que aquello de que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece” funcione. Cruzo los dedos.

  3. Tere Agulló dice:

    Jo encara pensa que passarà alguna cosa, aconseguirà algun suborn i tiraran els resultats enrere. Em costa acostumar-me a la felicitat. però ja està bé, ja.

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