Reflexiones de una vida (II)

El caso es que no todo era como se esperaba en un principio. La precariedad, plaga constante en las empresas de comunicación, lastran permanentemente el trabajo del profesional. No es baladí decir que hay gente que se mantiene, o mejor dicho, sobrevive en calidad de becario durante más de cinco años. Además, una nota diferenciadoraSigue leyendo «Reflexiones de una vida (II)»