Cómo hemos cambiado

“Puedo prometer y prometo que trabajaremos con honestidad”, fue la frase que puso de moda el presidente del gobierno de UCD en la década de los 80, Adolfo Suárez, y que se ha convertido en todo un clásico del acervo lingüístico español. Aquella insignificante pero profunda afirmación es el ejemplo de una época que huele a vieja, de unos años que se recuerdan muy lejanos pero su esencia perdura hoy en día.

España volvía a votar tras un paréntesis que dejó casi olvidada a la República. Se cumplen treinta años desde que se dio un impulso importante en nuestra historia. Estamos de aniversario. El cumpleaños de una Democracia escrita en mayúsculas, pues aunque las grandes fuerzas políticas hoy no se tiendan la mano sin recelo, el sistema continúa siendo el más factible para elegir a nuestros gobernantes, aquellos en los que depositamos toda nuestra confianza para que dirijan los pasos de España. 1977. Una fecha que se vivió con irrepetible emoción. Y no es para menos, pues por fin se abrieron, de nuevo, las urnas, y se recuperó, con ello, la libertad. 

Tomemos ejemplo. Reinventemos el espíritu de la Transición porque la democracia y la prosperidad han levantado juntos las piedras del camino. Hace treinta años, a base de concordia, de diálogo y esperanza, porque así tenía que ser, trataron de borrarse las huellas del rencor. Cuarenta años de dictadura pesaban como una gran losa. Cuatro décadas para desterrarlas al olvido. Qué paradoja que Adolfo Suárez se convirtiera en el artífice de un camino a seguir y sean los caminos del recuerdo quienes hayan desaparecido de su memoria.

Entonces se necesitó de una gran rapidez mental, de una saludable inteligencia y las manos cuidadosas para manejar todo lo que se venía encima. ‘Las Dos Españas’ parecían haberse superado ya con creces.

Cómo hemos cambiado. La moda ha evolucionado, la música, aunque parezca que no, es distinta. Los colores, las calles, las ciudades han dado un giro cualitativo importante. Yano no hay grisis ni diligentes censores de los medios de comunicación. Nos encontramos subidos en el carro de la modernidad.

Pero hay algo que no ha cambiado. Los periodistas siguen estando al pie del cañón. Aquella era una prensa tan comprometida como la actual, que se erigían como los principales testigos de aquellos históricos momentos. Treinta años y todavía nos queda mucho por hacer. Andamos aún en pañales.

2 pensamientos en “Cómo hemos cambiado

  1. rebecadelasheras dice:

    ¿La prensa no ha cambiado? Tú porque esres un periodista de antaño…quizá el Nuevo Periodismo, las nuevas mentalidades que van más allá de los vicios arrastrados retomen el romanticismo de la profesión adaptándolo a las nuevas tecnologías, pero la prensa está más viciada, más corrupta, menos apetecible cada día

  2. josedaze dice:

    Bueno, en eso te tengo que dar la razón. Pero como he dicho, “era una prensa tan comprometida como la actual”. Eran momentos duros y había que ‘mojarse’. Hoy en día pasa más de lo mismo. La prensa, en sus justos términos, se ha viciado como bien dices, pero recuerda el ejemplo de Hearst. Leyendo aquellas historias da la sensación que estaban igual que ahora. Vamos, eso creo.

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