En tiempos de la aristocracia bloguera

La entrada de curiosos poco familiarizados con el fenómeno blog viene por mediación de los rankings. Facilita el acceso. Éstos favorecen a la estratificación de contenidos, lo que no se traduce directamente en un halo de calidad. La importancia de estos espacios web no se circunscribe en torno a la posición que ocupa sino a su capacidad de influencia, como generador de redes sociales, como intercambio de contenidos, una habilidad para continuar en este proceso de democratización de la comunicación.

Sin embargo, en nuestro ego personal sentimos la impertinente curiosidad de acudir a este tipo de buscadores para comprobar en qué nivel nos encontramos con respecto a al resto de compañeros bloggers. Es tratar de encontrar nuestro espacio dentro del universo. Localizarnos. Pero nos olvidamos que muchos factores se introducen en este proceso.

A nadie le amarga un dulce, es cierto. La tiranía de las audiencias se ha instalado en el fenómeno blog. Ansiamos mejorar nuestras estadísticas para resarcirnos como soñadores. Acudimos diariamente a las cifras para sentirnos que mantener abierto nuestro espacio vale la pena. Porque mantenerlo a veces resulta más difícil de lo que aparenta.

A veces se convierte en una lucha sin cuartel en el que ser el primero lo es todo, en el que generar el titular más impactante o el tema más rebuscado será nuestra seña de identidad, lo que se traducirá, de nuevo, en visitas. El concepto económico tiene su razón de ser, partiendo de esta base. En el momento en el que se divisan núcleos de elitismo se favorece la entrada de capital para su posterior explotación con ánimo de lucro. Y, en ese momento, la libertad cierra un poco el cerco.

El éxito de un blog va en función del esfuerzo depositado por su autor para estar al día de las nuevas tecnologías de la comunicación y de su actividad por tejer redes sociales, por su afán participativo, por crear un lugar para la reflexión, conceptos alejados de una blogosfera de púlpitos y reyes. La norma, al fin y al cabo, es crear y compartir. Solidaridad informativa. El reportaje de El País titulado ‘Aristocracia bloguera’, que ha sido objeto de críticas, pone de relieve los 10 ‘duques’ de la Red. Es lo que se ha denominado como rankismo, esa doble vara de medir, nos pone los pelos de punta.

Por otra parte, me ha parecido interesante la reflexión que aportan desde Intropia:

“Basta con echar un vistazo por ejemplo al recientemente remozado ranking de Alianzo para comprobar como rankea en posiciones de cabeza blogs que llevan varios meses sin actualizarse, consecuencia de un algoritmo que a imitación del de los motores de búsqueda pondera los enlaces acumulados o el número de subscripciones rss, metáfora perfecta de la incapacidad de hacer una foto finish a una carrera que no se corre en una misma pista ni en una misma dirección”.

Por decir cabe que, si bien es cierto que las diferentes temáticas que copan la red son casi infinitas, no todas ellas responden con igualdad a la demanda y a los gustos personales de los usuarios. Y me explico: no es lo mismo escribir acerca de deporte que de la situación urbanística de tu zona de residencia al igual que tampoco tiene tanto interés hablar sobre rock and roll que de la vida de las ‘celebrities’.

La temática, pues, es fundamental, por lo que se requiere ajustarlo todo en su debido contexto. Al final, lo que importa, es tratar de construir una entidad propia, una personalidad reconocida, de buscar la reflexión, la originalidad, hacerlo con honestidad con uno mismo, huir del interés particular y, lo que es más importante de todo, estar orgulloso de ello.

2 pensamientos en “En tiempos de la aristocracia bloguera

  1. Buena reflexión. Yo cometo el pecado de ser un fan de las estadísticas, con lo que me gusta lo delos rankings.

    Pero para rankigs buenos, pasa de Alianzo. El algoritmo y el equipo de http://top.blogs.es es infinitamente mejor (de hecho, juntan Page Rank, Google, FeedBurner, Technorati…) y penalizan la no actualización.

    Os recomiendo que le echéis un vistazo y os apuntéis, vale la pena. El único fallo: que aún no han desarrollado un html insertable en el blog que diga qué posición ocupas en tiempo real (actualizan cada día), como sí tiene Alianzo.

    Abrazo!

  2. Fernando dice:

    Yo también soy fan de las estadísticas pero prefiero las herramientas “locales”. Me gusta mucho mas ver en el panel de administración QUIEN me ha visitado, QUE es lo que ha dicho, COMO ha interactuado en mi espacio de comunicación.

    Por supuesto, estoy a años luz de ser aristócrata, y menos de la blogosfera😆

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