¿Beneficiados o pagadores?

Zapatero, el Primer Ministro inglés, Tony Blair, el presidente de la República Francesa, Jacques Chicac y el ex-canciller, Gerard Sreader

El médico y escritor español Gregorio Marañón elevó la máxima de “aunque la verdad de los hechos resplandezca, siempre se batirán los hombres en la trinchera sutil de las interpretaciones”. Eso es lo que está sucediendo desde hace unos años atrás en los medios de comunicación. Como podría resultar obvio, los acontecimientos que vivimos diariamente pueden ser interpretados desde diferente ángulo. Es realmente lícito llevarlo a la práctica. El último ejemplo que encontramos entre las páginas de los diarios españoles salta a la vista: El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero ha valorado el acuerdo sobre el presupuesto comunitario para el periodo 2007-2013 alcanzado por los Veinticinco en Bruselas como “un éxito colectivo“, mientras que el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, considera que es “tremendamente injusto para España“.

Desde el diario “El Pais” se opta por interpretar que “Gobierno afirma que se han conseguido todos los objetivos que se había fijado España”. El periódico del Grupo Prisa, como siempre fiel a las posturas del actual Gobierno (o el Gobierno fiel a las posturas de El País) alaba al presidente por haber cerrado el acuerdo como se esperaba y asegura que se ha conseguido garantizar el saldo neto de España respecto de la Unión Europea desde ahora y hasta 2013, y que ascenderá a 16.000 millones de euros. Probablemente me falten conocimientos financieros pero resulta que, a priori, son buenas cifras para la economía del país.

En otro tono critica “ABC” este recorte presupuestario. Según el diario de Vocento, con una ideología tradicionalista como es perceptible para todos, “Zapatero no aclaró en qué medida contribuirán a los saldos netos positivos calculados para el periodo 2007-2013 algunos fondos que ya estaban comprometidos en las Perspectivas Financieras de 1993 a 1999”. Si El Pais enaltecía al jefe del Gobierno español, ABC se muestra crítico con sus posturas.

Por si fuera poco, desde el diario digital “Periodista digital”, asegura que España se convierte en contribuyente neto entre 2007 y 20013, ya que Tony Blair ha desmentido al optimista Zapatero. Según las primeras declaraciones del Primer Ministro inglés “Irlanda y España han sido los menos beneficiados”. Pero, díganme también: ¿qué sería hoy en día también la isla británica sin las ayudas europeas? ¿Sería en este año que ya se está apagando un país acogedor, modernista a la par de cultural y con un nivel de vida incluso por encima de sus vecinos ingleses?

¿Ahora resulta que los españoles vamos a ser beneficiarios y pagadores al mismo tiempo?. La Cumbre de Presidentes ha llegado a un consenso entre los países que, como diría aquel, “cortan el bacalao”. Reino Unido quería embolsar en sus arcas una cantidad de dinero sin tener razón para ello, Francia no estaba dispuesto a ceder más terreno, España acudía con el deseo expreso de que el “grifo europeo” se prolongase paulatinamente durante este periodo comunitario y, el resto de países, ajenos a la discusión esperaban recibir las máximas ayudas posibles. Nadie ha estado por la labor de ceder.

En realidad, ¿se puede ser optimista y feliz cediendo 40.000 millones para la solidaridad con Europa?. España es lo que es gracias a los Fondos de Cohesión facilitados por el viejo continente y, durante quince años, lo ha sido hasta el punto de que se ha convertido en una de las potencias mundiales en materia económica. ¿Es hora ya de contribuir para que otros países intenten desarrollarse como hemos venido haciendo nosotros?

Claro que si se es avaro, pesimista y mezquino obviamente el optimismo y la generosidad son contradictorias. Afortunadamente, España es un país generoso y solidario. ¿No dicen que para eso están los amigos? Eso facilitará que los nuevos países que integrarán la Unión Europea puedan ponerse al mismo nivel que el resto. Es una tarea muy difícil y en la que estas naciones deberán organizarse de tal manera que puedan administrar todo ese capital en la mejora de las infraestructuras sociales.

Pertenecemos a un club solidario denominado Unión Europea. Si la no fuera solidaria no tendría razón de ser. No se hace un club de países para “putearse” entre si, sino para ayudarse entre todos y, sin lugar a dudas, a todos nos gustan que nos ayuden cuando lo necesitemos. Pero para que ello continúe así deberemos hacer un esfuerzo también.. Aquí no deben existir excepciones. Todos deben arrimar el hombro para ayudar a los nuevos socios. eso es lo verdaderamente importante. Sin embargo, Europa puede ser aún más generosa con ella misma y con los demás. Pese a todo, a mí todavía no me queda claro si somos beneficiados o pagadores. A veces, como diría el ilustre humorista Groucho Marx, “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

José M. Sánchez “Daze”

En el corazón de Europa

La Universidad Cardenal Herrera-CEU de Elche clausura las II Jornadas de Comunicación y Relaciones Internacionales: Comprender Europa con una visita al Parlamento Europeo en Bruselas. Durante su estancia, los alumnos mantuvieron unas charlas con la eurodiputada socialista María Sornosa y con el director de la delegación de la Agencia Efe, José Manuel Sanz Mingote, quienes trasladaron la forma de trabajar de políticos y periodistaAqu estamos todos los que fuimos. Bueno en realidad falto yo, jajaja. Menudo viaje nos pegamoss en la capital belga. Los asistentes también aprovecharon la ocasión y tuvieron tiempo de conocer de cerca la ciudad y maravillarse de la arquitectura de la ciudad comunitaria.

Bruselas, ciudad que cuenta con alrededor de un millón de habitantes, es el corazón de la Unión Europea. Allí se enclavan las instituciones que organizan la estructura política del viejo continente: la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea además del Parlamento Europeo. Para comprobarlo de primera mano, los alumnos matriculados en las II Jornadas de Comunicación y Relaciones Internacionales que organizó la Universidad Cardenal Herrera-CEU con el patrocinio de La Caixa, Institución Ferial Alicantina(IFA) y la Asociación de la Prensa de Alicante tuvieron la ocasión de desplazarse a la capital de Bélgica para asistir a un seminario en el que se trataron, entre otras cuestiones, el trabajo de los corresponsales políticos y de los eurodiputados.

La visita al Parlamento Europeo llevó a los asistentes a mantener una charla con la eurodiputada valenciana María Sornosa, especialista en medio ambiente y derechos de la mujer, quien mostró la postura del Partido Socialista en contra de la construcción de trasvases en la zona levantina. La eurodiputada socialista considera que la Unión Europea “ve con buenos ojos el trasvase Júcar-Vinalopó”, aunque se muestra partidaria de buscar “otras alternativas, tales como las desaladoras”.

Sornosa es una de las eurodiputadas que forman la cúpula del Parlamento Europeo, presidido actualmente por el español Josep Borrell. En la actualidad, están inscritos un total de 732 eurodiputados. El hemiciclo se divide, actualmente, en dos fuerzas mayoritarias, tal y como sucede en España: 267 representan al Grupo Popular europeo y 261 comprenden el núcleo total del Grupo Socialista europeo. También trabajanVista del Parlamento Europeo. Menudas vistas diariamente 79 dirigentes del Grupo Liberal, 42 de los Verdes, 41 de Izquierda Unitaria y 36 Euroescépticos. Pese a la gran importancia que representa esta institución europea, el Parlamento Europeo es “una enorme atalaya, alejada a veces de la realidad cotidiana, ya que es una gran complejidad legislar para más de 500 millones de personas”, reconoce la portavoz socialista.

Los procesos legislativos que se llevan a cabo desde Bruselas pretenden dar satisfacción a los intereses territoriales. Por ello, en España“las comunidades autónomas tienen competencias exclusivas en diferentes temas. Se trata de un entramado burocrático aparente” para repartir el trabajo entre las diferentes administraciones. Según añade Sornosa, un tercio del presupuesto se dedica a labores de traducción. En estos momentos se han incorporado búlgaro y el rumano, pese a no ser miembros con pleno derecho”.

La siguiente cita planificada llevó a los alumnos a visitar la delegación de la Agencia EFE en Bruselas, en la que trabajan diariamente diez profesionales. Atendido por su director, José Manuel Sanz Mingote, los asistentes conocieron los requisitos para poder ejercer el periodismo en tales circunstancias. Sanz expresó la necesidad de “conocer varios idiomas y también de disponer de un nivel alto de conocimientos sobre política internacional, aspectos jurídicos y económicos”. El trabajo diario es frenético porque los diferentes medios de comunicación internacionales también cuentan con sus respectivas delegaciones y se compite directamente con ellos. Además, los profesionales de las agencias de noticias “son periodistas multimedia que deben hacer también fotografías y extraer algún que otro corte de voz, aunque la prioridad es la prensa escrita”.

Ocio y cultura en Bruselas

La delegación alicantina también tuvo ocasión de conocer las calles de Bruselas y lo más representativo de su arquitectura. La ciudad belga también acoge los edificios del Comité Económico y Social Europeo y del Comité de las Regiones. Las sedes de las principales instituciones se encuentran agrupadas en lo que se conoce como “barrio europeo”, dentro del cual destaca la Plaza Robert Schuman, en homenaje al “padre de Europa”. La Atomium fueron también una de las visitas obligadas y que los asistentes no quisieron perdérselo.

Sin pensárselo dos veces, un nutrido grupo de estudiantes decidieron ir a conocer, durante la tercera jornada, Brujas y Gante, ciudades históricamente reconocidas por su arquitectura construida con elementos medievales y barrocos. El mayor atractivo de Brujas fue su centro histórico, declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000. Dicho centro urbano es uno de los más grandes atractivos turísticos centroeuropeos, ya que mantiene intactas las estructuras arquitectónicas medievales. El viaje resultó espectacular y supuso aunar ocio y cultura en un mismo cóctel de sabores.

José M. Sánchez “Daze”

Las horas perdidas de un sueño esperado

Imagen de los comunistas celebrando su legalización. Fue un gran da

Podremos pensar que una figura nacida “por la gracia de Dios” es antidemocrático. Podremos creer que se trata de una institución anclada en el pasado y alejada, por tanto, del modernismo. Sin embargo, deberemos reconocer que el Rey Juan Carlos I se convirtió en la representación más notable del esperado cambio político. Tanto fue así que el propio monarca emplazó a un Adolfo Suárez primerizo Presidente del Gobierno a que diera una oportunidad al Partido Comunista Español. Liderado por Santiago Carrillo, el PCE había sido clave en el enfrentamiento al Régimen de Franco y, aunque todos los españoles de aquellos se acordaban de los acontecimientos que generaron la tan temida Guerra Civil Española, los comunistas ya solo pensaban en borrar del mapa el franquismo e instaurar la Democracia en una España partida, todavía, en dos.

Cuando los dos dirigentes se entrevistaron personalmente para hablar, las primeras palabras que pronunció Adolfo Suárez fueron: “Cuántas horas de sueño me ha quitado usted”. Era verdad. En ese momento, estaban en el vestíbulo de una casa de campo totalmente vacía en las afueras de Madrid. Las palabras se las dirige a Santiago Carrillo, que desde hace unos minutos estaba ya en la casa, dispuesto a celebrar una reunión con el presidente del Gobierno en el más absoluto de los secretos. Era un domingo, 27 de febrero de 1977.

La decisión de legalizar el PCE era un acontecimiento de tal magnitud que había que tratarlo con total cautela y cuidado. No podía precipitarse ya que, de esa forma, se produciría un traspiés. Carrillo le trasladó a Suárez la necesidad de legitimar a su formación política porque, de esa manera, sí podría decir que las elecciones serían justas y equitativas. Pasaron juntos una casi interminable velada de siete horas. Suárez, partidario de no legalizarle y creo que Carrillo estaba seguro de que al final se podrían inscribirse en el Registro de Partidos.

La operación era especialmente peligrosa para Suárez, no sólo porque las Fuerzas Armadas estaban totalmente convencidos de que el PCE estaba completamente fuera de los proyectos políticos del presidente del Gobierno, sino porque el clima general creado después de la detención y puesta en libertad de Carrillo excitaron los ánimos del espectro político que iba desde el centro-derecha hasta la extrema-derecha. Si la noticia de este encuentro hubiera trascendido, si se hubieran llegado a saber que el presidente se estaba entrevistando con el líder comunista, las consecuencias para Suárez serían devastadoras.

Durante aquella difícil pero esperada conversación, Carrillo sabía que las tenia todas para perder ya que, según argumentó Suárez, había gran parte de la ciudadanía que estaba en contra de la legalización del PCE, a lo que el dirigente comunista dijo: “Sí, pero si el Rey y usted quieren, legalizan al PCE”.

La legalización del PCE enfureció al máximo a las Fuerzas Armadas. Lo que todavía no sabía Suárez es que en esos precisos momentos se estaba fraguando en el seno del Ejército una rebelión en la que la cabeza del líder de UCD y la del propio Rey están peligrosamente en juego. Afortunadamente, todo salió mejor de lo que se esperaba y las diferentes ideologías pudieron acudir sin problemas a aquellas esperadas elecciones. Se abrió una puerta a la esperanza y, como refleja estupendamente bien el cantante argentino Andrés Calamaro en una de sus canciones: “La conocen los que la perdieron. Los que la vieron de cerca irse muy lejos, y los que la volvieron a en contra, la conocen los presos: LA LIBERTAD”.

José M. Sánchez “Daze

El final de una época

 El Rey Juan Carlos I ofreció ya, en aquellos momentos llenos de incertidumbre, algún indicio sobre lo que iba a acontecer posteriormente

El primer mensaje del recién proclamado Rey Juan Carlos I ofreció ya, en aquellos momentos llenos de incertidumbre, algún indicio sobre lo que iba a acontecer posteriormente. Su discurso conciliador se tradujo como un reflejo de las ideas que defendió su padre y que le llevaron a romper las relaciones con Francisco Franco El Caudillo. El nuevo Jefe de Estado era partidario de una monarquía parlamentaria, aunque casi nadie sabia por aquel entonces que ya había pulsado la legalización del Partido Comunista Español, liderado por su incombustible secretario general, Santiago Carrillo. Otro indicio que denota la calidad humana del monarca: el indulto de varios presos políticos en defensa de la libertad como, por ejemplo, el ilustre secretario de Comisiones Obreras, Marcelino Camacho.

Quien todavía era Presidente del Gobierno era Carlos Arias Navarro, quien presenció de primera mano el paulatino desplome del anterior régimen sin poder evitarlo. Fue entonces cuando se produjo un acontecimiento histórico: el sindicato de UGT celebró su Congreso nacional pese a no disfrutar todavía de la legalidad. Poco tiempo transcurriría para que las aguas se volvieran a enturbiar.

En ese contexto, el Rey nombró a un Adolfo Suárez, casi desconocido para la sociedad, Presidente del Gobierno. Este hecho dejó muy sorprendidos a la opinión publica, que no supo encajar lo que supondría para aquella España alejada del modernismo. Suárez empezó a ejercer su nuevo cargo con una batería de reformas que no satisfizo a todos los agentes sociales. Los sindicatos exigieron mas rapidez en la tramitación de esas reformas, lo que llevó a la primera Huelga General del proceso democrático. La mente de Suárez, posiblemente el mejor presidente de toda la Democracia, estaba constantemente ocupada en aquellos meses tan convulsos.

Esa Ley de Reforma Política supuso que los partidarios del franquismo, pese a posicionarse radicalmente en contra, decretaran el cambio de régimen. Franco hacía dos meses que había fallecido y ya se pensaba en cómo borrar todo su imperio. El Tribunal Supremo tenía la última palabra para decidir sobre la constitucionalidad de los partidos políticos que estaban surgiendo además de los que ya llevaban tiempo en activo pero la represión del Generalísimo hizo que permanecieran en silencio.

Sin embargo, otro acontecimiento que caló en la sociedad pero que no supo como interpretar la noticia fue la legalización del PCE que puso en jaque a los reformistas con los conservadores. Pese a todo, el proceso para adecuar a esta formación que luchó activamente contra los parámetros franquistas tendría que prolongarse todavía mas dado el temor a una revuelta comunista que desembocara en la exigencia de España como república. Carrillo ya había entrado clandestinamente en España, aunque fue detenido en poco tiempo. Iba disfrazado para evitar que le reconocieran. Famosa es la imagen de aquella peluca recortada. Lo curioso es que cierta parte de la sociedad interpretó este acontecimiento como una concesión del gobierno de entonces para preocuparse por la seguridad del líder comunista.

Lo que no sabia nadie era cómo iba a digerir la sociedad la plena libertad de acción de los comunistas. Posiblemente, no renunciarían a sus ideales pero estaban dispuestos a trabajar en un proceso democrático. Renunciaron a su estrategia histórica pero no a sus símbolos. La estrategia adoptada por Carrillo cuajó de tal manera que consiguió convencer a un reacio Suárez para inscribir a su grupo en el Registro de Partidos. El caso es que para que aquélla hazaña se produjera, los dos líderes políticos se entrevistaron personalmente en una cita clandestina para intercambiar impresiones en aras de la legalización del PCE. Dieron la cara y firmaron un contrato tácito por el cual Carrillo prometió no hacer alarde de un éxito rotundo y se mantendría discrepante con el presidente pese a haber sido él quien aceptó que el PCE pudiera ser votado. La palabra de dos hombres, como todo el mundo sabe, se lleva a la tumba.

Lo que produjo la mayor alegría de todos los españoles fue el hecho de que fueran llamados a las urnas el día 10 de febrero del año 1977. El 92% apostó por el cambio. El final de una época había comenzado y Suárez llevaba el estandarte de maestro de la reforma. Probablemente, después de sufrir una dictadura militar durante casi cuarenta años no había más salida que esa.

En aquellas primeras elecciones democráticas el Partido Socialista Obrero Español se erigió como el gran referente de la izquierda. Visto desde una perspectiva historia, el hecho de que UCD no obtuviera la mayoría absoluta fue realmente positivo para España. Así, se crearon las Cortes con el objeto de administrar ese consenso político y desarrollar la primera constitución española que daría paso a la Democracia moderna. También, 1977 fue el año en el que se empezaron a estructurar las competencias de las diferentes comunidades autónomas. La España autonómica cobraba cada vez más fuerza. Aquellos meses supusieron la ruptura con el pasado. El franquismo ya era historia.
José M. Sánchez “Daze”

Entre el periodismo y la literatura

La joven Amelia Pomares, estudiante de primero de Periodismo en la UCH-CEU de Elche

A veces encontramos casos atípicos de estudiantes que publican libros. Atípicos porque, como dice el escritor José Saramago, la juventud suele ir en contra de los escritores. Amelia Pomares, estudiante de primero de Periodismo en la UCH-CEU de Elche, vence aún más a la juventud.

Ratas de laboratorio, presentada en el salón de actos del CEU de Elche el pasado mes de febrero, es la primera novela de esta escritora novel que asegura que “desde pequeña siempre he tenido el interés por escribir cuentos y se me ocurrió la idea de escribir algo sobre las sectas”. El libro, un thriller propio de novela negra, trata de un secta en la que una mujer policía comienza a investigarla ya que tienen indicios suficientes para inculpar al colectivo por supuestas irregularidades e ilegalidades. Sin embargo, el afán de esta mujer por conseguir sus propósitos queda en saco roto ya que queda atrapada dentro de la institución.

Pomares, que reconoce que le gusta que los personajes vivan la historia, dice que le “ha gustado leer novelas de Stephen King o Ágata Christie. Es un estilo que me sale a la hora de escribir y, si intento hacerlo de otra manera, sería muy forzado”.

Sin embargo, como todo escritor que se precie, no siempre fluyen las ideas suficientes para continuar con un texto. “Si soy sincera, muchas veces me he quedado en blanco. Cuando no sé continuar apago la luz y me voy aunque son los propios personajes los que hacen la historia. A veces volvía a escribir pasados dos o tres días. Nunca me autoimpuse el acabar la novela”.

Normalmente, cuando un escritor decide publicar su primera novela se embarca en una odisea de editoriales y, sobre todo, de cartas en las que deniegan su propuesta. A pesar de ello, Pomares ha sabido desenvolverse, con el fiel respaldo de sus familiares, en este mundo cada vez más complicado. Además, ha tenido mucha suerte ya que no ha tardado ni tres meses en que una compañía decidiera publicar Ratas de laboratorio.. Esta joven novelista afirma que “en ningún momento me han quitado algo, es más, me dijeron que la leerían y si cambiaban algo me aseguraron que me consultarían. Lo cierto es que no me han cambiado nada. Pensaba que me iban a modificar algo, más que nada porque era la primera novela y yo pensé que era imposible que estuviera perfecta”.

Por si fuera poco, la sobra de El Código da Vinci está presente en todos los escritores. Parece que desean vender tantos libros como Dan Brown. Respecto a este best seller Amelia declara que “es sociedad de masas. No me gusta nada ese libro. Creo que leí dos capítulos y lo tuve que dejar. Sin embargo, a mucha gente le ha apasionado. Creo que es más curiosidad que lo que en realidad es. Creo que no cambiaría nunca mi forma de escribir por vender más. No me merecería la pena. Además, ahora estoy estudiando y, si escribiera un best seller, no podría continuar en la universidad”.

Alumna de primero de Periodismo y, después de superar el bachiller de ciencias puras, Amelia Pomares antes de matricularse “dudaba entre Medicina o Periodismo. Después de que me aceptaran la novela me decidí por el periodismo, ya que lo que yo quiero es escribir”.
José M. Sánchez “Daze”

La otra cara de la moneda

En la España franquista había una absoluta ausencia de la libertad y del derecho de expresión. Había dos tipos de periodistas: los beneficiados por el sistema y los que tenían que escribir entre líneas para que la censura implantada en aquellos entonces no se cebara con ellos. En aquella época, solo unos pocos sabían lo que se cocinaba hacia los adentros del Palacio de El Pardo y, por ende, lo que pasaba en aquel país alejado de la modernidad.

La dictadura de Franco fue una línea continúa durante los cuarenta años que pasó por encima de la sociedad; y digo que pasó por encima porque arrastró todo a su paso entre los cuatro puntos cardinales. En realidad, hubo altibajos y momentos en los que la pérdida de control del sistema dejó resquicios para buscar alguna salida para expresarse libremente.¿Quién podría ejercer un periodismo serio, riguroso y crítico? Impensable en aquellos momentos. Los días anteriores a la muerte del dictador fueron días de una enorme tensión política en los que la pregunta estaba en saber qué iba a pasar en un régimen que casi todo el mundo sabía que no podía continuar sin su fundador.

Según constatan los que sí vivieron la última etapa del franquismo recuerdan que eran días de prudencia y, sobre todo, miedo. Pese a existir un importante vacío político ya que la vida del Caudillo se agotaba, el Régimen ejerció una censura aún más férrea en esos días. Sin embargo, todas las informaciones que le llegaban a los ciudadanos de a pie eran rumores. A la figura de Franco no se la podía tocar. No sólo durante el régimen, sino también en los días que siguieron a la muerte del generalísimo. La mayor preocupación era sobre lo que podía ocurrir después de su muerte.

Franco tuvo una larga agonía que, al margen de entrar a discutir si se le alargó la vida o no, fue inútil. ¿Para qué intentar mantener en vida a un dictador que ya no servía para nada?

Pese a todo, el síndrome de Franco duró después de muerto, el temor a la represalias estaba latente todavía. En ese momento, existía ya una crítica hacia el Régimen. Lo único que se difundía en los medios de comunicación eran rumores. El rumor fue el alimento cotidiano en los últimos días. Pese a todo, la desinformación fue la tónica habitual y el goteo informativo se convertía en un terrible peligro para las mentes fieles al Régimen. Pese a robar la libertad a miles de españoles, Franco logró crear en torno a su figura un aureola de fieles seguidores. Los nostálgicos del franquismo le recuerdan como un salvador. Tal vez se olviden de que todas las monedas tienen dos caras, y una no siempre es buena.

José M. Sánchez “Daze”

El graffiti: entre el vandalismo y el arte

Graffiti del Dibone, uno de los mejores escritores de España. Actualmente, trabaja en una agencia de publicidad en Barcelona

Los graffitis han inundado las paredes de las calles de Alicante. No es un fenómeno aislado pues en la provincia hay un centenar de graffiteros, entre los que destaca un grupo conocido como Pornostars. Aunque asociaciones de vecinos han denunciado desperfectos en las fachadas, los graffitis continúan estando en la cresta de la ola siendo el resultado de una creación individual con motivaciones colectivas. El graffiti que llegó como una moda procedente de la cultura del Hip-Hop, se ha transformado en “un recurso de la publicidad aunque, por un lado, fomenta su desarrollo pero, por otro, muestra una imagen que no es correcta de la esencia del graffiti”, reconoce Dibone, uno de los miembros del grupo de graffiteros.

El escritor de graffiti percibe su entorno urbano como un espacio en el que perpetuar su imagen. Su propio barrio es donde plasma sus primeras señales para “hacer la calle más atractiva y mostrar un espectáculo a los ciudadanos, como si fuera un teatro callejero”. En Alicante se pueden apreciar graffitis que discurren por las calles iluminando la ciudad a golpe de color y que, a excepción de algunos, constituyen una pieza de arte. A pesar de ello, se trata de una manifestación que vive en las calles y, “por el mero hecho de no estar encerrado en un museo, se considera un arte urbano”, asegura Dibo.

Reconocimiento
Asimismo, uno de los motivos por lo que los graffiteros comienzan a pintar es por el afán de reconocimiento que deriva, directamente, en expresar su propia visión del mundo. Eso sí, el graffiti actúa como una manifestación cultural concreta diferenciándose del arte tradicional en que se dirige hacia toda la sociedad en su conjunto. Estos “artistas urbanos”, reaccionarios contra las formas comerciales, intentan representar a su grupo y a sí mismo, con la única pretensión de conservarse en el tiempo y en el espacio.

No obstante, el graffiti ha experimentado una evolución desde su nacimiento, entre 1969 y 1980, como forma artísitica-cultural-urbana. Los primeros dibujos constituían auténticos textos en los que actuaban en contra del sistema político establecido. Ha llovido mucho desde entonces pero, actualmente, el uso de nombres inventados elegidos por el propio autor continúa como una tradición. En realidad, el artista urbano pinta, principalmente, “para sí mismo y, luego, para su grupo (crew)”, afirma Dibone a la postre que reconoce que lo que más le gusta de esto es “viajar a otras ciudades y conocer a mucha gente”.

Las asociaciones de vecinos denuncian cada año el deterioro de las fachadas pero, hay que recordar que, “existen dos tipos de graffiteros: los que marcan el territorio o los que pueden llegar a ser verdaderas obras de arte”. A pesar del arte que envuelve al graffiti, muchas veces viene acompañado por manifestaciones vandálicas por parte de algunos miembros de bandas callejeras que se alejan del espíritu de este nuevo arte urbano.

El coste de los equipos de limpiapintadas supera los 275.000 €

El servicio de limpieza de la ciudad de Alicante cuenta con nueve equipos de limpiapintadas para borrar los graffitis, las manchas y los chicles de las fachadas de las casas. Estos equipos utilizan agua a presión fría o caliente, en función de las necesidades de cada producto a eliminar. También se les aplica una capa de decapante si es necesario por la dificultad de limpiar determinadas superficies. Estos equipos se encuentran recorriendo las avenidas de la ciudad y actúan por ordenes directas del Ayuntamiento. La empresa sólo limpia los edificios públicos y el coste de los equipos supera los 275.000 € .

Las pintadas inciden, mayormente, en zonas de mucha afluencia de tráfico rodado o tambien en lugares habilitados para pasear. Por ejemplo, en Maissonave, Paseito Ramiro, cualquier plazas pública, Concatedral, los paseos de las playas, puestos cruz roja o casetas. Pero también se distribuyen por zonas cercanas a los focos de reunión de estos graffiteros, como pueden ser los institutos a los que acuden, bibliotecas, parques, puentes, etc.

El Ayuntamiento prevé una sanción de 90 € por los responsables de tales actos

Ayuntamiento de Alicante, junto con Ingeniería Urbana y el Csic (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), han elaborando un proyecto pionero en España para limpiar de pintadas monumentos históricos, más susceptibles al uso de métodos tradicionales: limpiapintadas laser, en la actualidad los operarios que van a llevar a cabo este servicio se encuentran recibiendo el curso de manejo. Puesto que hay que aplicar el laser a la longitud de onda adecuada para cada superpie.

José M. Sánchez “Daze”

Momentos de excepción

Portada de la revista Time con la imagen de Adolf Hitler

Quizás por la mala relación con su padre, o por los frecuentes cambios de residencia y colegio, lo cierto es que un Adolf Hitler adolescente no lograba cuajar amistades, teniendo como resultado que se encerrase en sí mismo y en sus sueños como futuro pintor, su afición favorita pero que jamás logró desarrollar positivamente. Los designios de su padre, por el contrario, iban por otros derroteros, pues deseaba para su hijo una carrera de funcionario. La controversia fue fuente de frecuentes disputas y discusiones, en las que el joven Hitler no cedía un ápice, al punto que, a modo de rebeldía, dejó de prestar atención a los estudios en la escuela católica de Linz y repitió curso. Todavía andaba de unos sitios a otros sin habituarse a los diferentes sistemas. Nadie podía entonces predecir lo que aquel niño de cabello moreno y piel rojiza desembocaría años después.

La educación, como arma preconizadora, es un elemento indispensable para la formación de las personas. Las primeras etapas en la vida de un niño son las más cruciales, pues es allí donde obtiene las herramientas éticas y morales con las que se servirá toda su vida. Por esta razón, una buena educación es indispensable, necesaria, obligatoria y imprescindible. Sin embargo, los años han ido demostrando que el modelo educativo implantando en España no ha sido el más adecuado y ha hecho que el bagaje cultural de los jóvenes se mantenga en el nivel de “suficiente”.

El problema que hemos vivido es que, cuando el gobierno de turno ha sido de diferente ideología, la educación a sufrido cambios rotundos y, con ello, un deterioro notable de la calidad de la enseñanza. Sinceramente, exijo un Pacto de Gobierno entre los partidos mayoritarios para que nos garanticen un modelo educativo próspero y que tenga perdurabilidad en el tiempo, de modo que vele por la excelencia de la educación. ¿Es inviable procurar un sistema a largo plazo y que no sea modificable de forma tan radical? ¿Es que acaso los dirigentes de nuestro país son incapaces de ponerse de acuerdo en nada? ¿O es que, sin embargo, tanto la sanidad como la educación apunta de diferente ángulo según la ideología? A mi juicio, confío que me concedan el deseo expreso de que tanto la educación primaria como la secundaria sea acorde a los nuevos tiempos y se impartan las materias de forma que desarrollen el intelecto de los adolescentes y niños de nuestro país. Debemos crear un modelo que trabaje en aras de la calidad, de procurar una formación con la que pueda competir con cualquier potencia mundial.

Todo ello pasa por formar a los ciudadanos españoles en materia de idiomas, en matemáticas, en sociología, en valores. Todo se puede resumir en un concepto: cultura general. Y es que estamos dejando de lado la cultura general. Muchos de nosotros no sabríamos situar las distintas capitales de provincia en un mapa de España, o saber el nombre de aquel admirable autor que escribió “Episodios nacionales”, o hacer una simple regla de tres, o conocer el desarrollo cronológico de los acontecimientos más importantes del siglo XX. Eso sí, lo que sí que no nos escapa al conocimiento es que, en España, hay dos partidos mayoritarios y, nunca o casi nunca, se han puesto de acuerdo en algo. Vamos a ver si conseguimos un “momento de excepción”. La verdad es que sería admirable.

José M. Sánchez “Daze”

Una historia mas que contar

La historia que les cuento es como otra cualquiera. Suele suceder muy a menudo pero no nos fijamos. Si observásemos más a la gente que nos rodea nos percataríamos de ello. Seguro que alguna que otra vez se han subido en un autobús y han vivido una situación similar. De ello estoy seguro. Dentro de un transporte urbano acontecen muchas historias que quedan para el recuerdo de cada uno: desde aquella mujer que, por el cansancio, se queda dormida apoyada en tu hombro hasta ese hombre que intenta iniciar una conversación como si le fuese la vida en ello. He tenido que hacer uso, en más de una ocasión, del autobús que parte de Elche y que recorre los pueblos más cercanos de la provincia. Siempre hay una historia que contar, como la de aquel hombre, barbudo y algo orondo que solo hablaba de la ciudad donde había vivido los últimos veinticinco años.

Se preguntarán qué es lo que tiene de especial pero ver a ese señor, solitario y triste, me hizo tener algo en qué pensar. No nos conocíamos hasta que nos vimos aquel día en la Estación de autobuses de Elche. Me senté en el banco a esperar a que ese servicio público tan utilizado hiciera su aparición junto con mi único acompañante que un libro a medio leer. “Esta ciudad es la mejor”, decía El Colonia mientras yo hacía como que leía aquella páginas. En realidad no nunca llegué a conocer su verdadero nombre pero, casi sin querer, le apodé El Colonia ya que, nada más subirse en el autobús, comenzó a repartir por su cuerpo una especie de líquido con olor a perfume para coche que llevaba en un dosificador. Se le notaba falto de cariño como si lo único que desease en aquel instante fuera una conversación. Tal vez por ello se echaba aquella colonia que se extendió por todo el vehículo como un huracán. Sentado justo a mi lado, no paraba de repetir lo maravillosa que era esta ciudad.

Llegó un momento en el que me sentí cohibido y hasta triste de no poder mantener una conversación con él. No sabía qué decirle mientras él no paraba de repetir, una y otra y otra vez, que se sentía orgulloso de pertenecer a Elche. Era la primera vez que ese señor se cruzaba en mi camino pero me resultó gracioso verle allí sentado a mi lado. El Colonia se bajó antes de que yo finalizara mi trayecto y, justo antes de abandonar su asiento, me regaló a mí y al conductor un “adios” tan sincero que no supimos cómo contestarle. Yo estaba extrañado de vivir aquella situación y, al verle saludando desde la parada, comprendí la tristeza de sus ojos. Ojos que, encerrados como en dos túneles sin luz, pedían a gritos una salida. Volví a subirme, de nuevo, a ese autobús y otras personas con una gran tristeza dentro de ellas se sentaron junto a mí. Todas ellas con la melancolía de una vida triste como bandera de sus vidas.

Cuántas personas que nos necesitan, cuánta gente con el único deseo de ser atendidas. Como dije, una historia que suele suceder a menudo pero, sumidos en este mundo donde las prisas y el estrés están a la orden del día, no nos paramos a observarlas. Y están ahí, estamos ahí, todos con la única meta de una felicidad cada vez más difícil de conseguir en los tiempos que corren. Al margen de todo, esa parte de la sociedad que intentamos evitar sigue y seguirá estando ahí por mucho que no queramos y ellos no podrán decir que nos vemos después de unos minutos de publicidad.
José M. Sánchez “Daze”

El reportaje, una obra colectiva (II)

Una de las razones por las que muchos de los jóvenes deciden estudiar periodismo es intentar emular a aquellos grandes reporteros de los grandes periódicos que cubren los grandes acontecimientos. Sin duda, ser periodista no es como otra profesión. Hay que dedicarle mucho tiempo tanto a la recogida de información como a la hora de escribir, hay que ser muy cuidadoso en cuanto que estamos ante lo que denominan algunos “el cuarto poder”. En resumidas cuentas, es un trabajo interesante, en el que cada día se descubre algo nuevo y nunca permaneces inmóvil. Lo auténticamente positivo de ser reportero es la posibilidad que tiene el profesional del periodismo de viajar e ir descubriendo un mundo fascinante, inmensamente rico, desconocido el día anterior o ni siquiera presentido.

Sin embargo, no todos los periodistas están capacitados para ser buenos reporteros. Este género periodístico, a caballo entre la realidad y el subjetivismo, obliga a indagar escrupulosamente en los datos que se pretenden investigar. En palabras del propio Rizard Kapuscinski, “el deber del reportero consiste en estar allí donde ocurren hechos trascendentales para dar testimonio de los mismos”. En este sentido, hay que ser fiel a los acontecimientos y evitar, en la medida de lo posible, pasear por la epidermis de la realidad. “Escribo sobre lo viajado. No soy un inventor. No hablo de mundos imaginarios ni tampoco del mío propio. Describo el mundo real, el que está ahí, tal y como lo he visto”. Estas palabras del maestro del reportaje pueden alentar en qué consiste el periodismo alejado de la literatura, aunque íntimamente relacionada.

El reportaje tiene una versión más llamativa y cuidadosa: el reportaje de guerra. En muchos casos, es la posibilidad de acudir a un conflicto bélico lo que empuja muchos universitarios a estudiar la carrera de ciencias de la información. A pesar de ello, la guerra es la guerra y en nada se asemeja a las secuencias que intentan darnos a entender la televisión. El periodista polaco, ha pasado por esta situación en mas de una ocasión y sabe cómo se las gastan los soldados en el campo de combate. Según Kapuscinski, “son imprescindibles ocho requisitos para ser reportero de guerra: tener buena salud, resistencia psíquica, curiosidad por el mundo, conocer lenguas extranjeras, saber viajar, ser abiertos a otras personas y a otras culturas, sentir pasión por este trabajo y, finalmente, intentar pasarlo todo por la criba de la reflexión”.

Crear un buen reportaje no es una cuestión que hay que dejársela solamente al azar. De hecho, el tiempo de dedicación es directamente proporcional a la calidad estética de un texto. Sin embargo, los buenos reporteros saben cómo gestionar la información de tal forma que en el menor tiempo posible saben condensar los sustancial de un determinado acontecimiento, pero para poder comprender la realidad, los periodistas deben ser “personas modestas, respetuosas con el otro y capaces de mostrar esta actitud en todo momento. Ser reportero significa antes que nada respetar a otro ser humano con su propia privacidad, personalidad y escala de valores”, según aclara el propio Kapuscinski.

El periodismo es así. La realidad la construyen diferentes agentes que confluyen entre sí alimentando los acontecimientos y produciendo otros nuevos. Por ello, “hay que recordar que el reportaje es una obra colectiva, de muchos autores; es imposible escribirlo uno solo, pues se compone de voces y experiencias de mucha gente. Nosotros tan solo describimos situaciones, pero las han creado otros. En este sentido, se trata de una escritura colectiva”. Kapusckinski, a veces, puede acertar en lo que dice. En este caso, lo hace.

José M. Sánchez “Daze

El atractivo de la guerra (I)

Montaje fotográfico con los soldados norteamericanos colinizando Vietnam. Curiosamente, esta imagen representa el imperialismo de los EE.UU. pero a través del mercantilismo El Periodismo de hoy no pasa por buenos momentos. Con la proliferación de las nuevas tecnologías y, especialmente, gracias a Internet se han multiplicado los agentes informadores. Solo cabe señalar la fervor acogida que han tenido las denominadas bitácoras. De esta manera, todos podemos ser informadores y recibir información de diferentes ángulos. Pero el problema no se queda simplemente en esta premisa: actualmente existe una saturación informativa, por lo que, al fin y a la postre, el propio consumidor habitual de noticias se pierde en una maraña de acontecimientos aparentemente relatados de igual forma.

El único método para que los profesionales del periodismo no desaparezcan es intentar diferenciar sus textos respectos a los “aficionados” mostrando todas las cartas, siendo plural, riguroso, preciso y, sobre todo estético. Este último es el carro al que se subió el escritor polaco, Ryzard Kapuscinski desde que comenzó a instruir su madurez intelectual allá por los años cuarenta. Para una persona que vivió desde su prontitud el contenido de una guerra sin tener la capacidad para digerir tales sucesos, es comprensible que tuviera un afán por conocer los entresijos de los conflictos bélicos. Es el atractivo de la guerra. Las miradas, atónitas e incrédulas, se posan sobre “cómo saltan por los aires racimos de tierra gigantescos”, señala el periodista en su libro titulado El mundo de hoy.

Desde el primer momento, Kapuscinski sabía que su escritura debía ser diferente, original, particular y singular; algo a lo que muchos profesionales rechazaban en aquel entonces, aunque a día de hoy todavía muchos periodistas evitan caer en la tentación de dejar volar las palabras y convertir el texto informativo en una obra de arte en la que su lectura atraiga a los sentimientos. Muy pocos son los que se atreven. Como dice el propio autor, “hubo personas que con sus mejores intenciones me aconsejaban que cambiase de manera de escribir, que me lanzase a la aventura y al sensacionalismo”. Sin embargo, se mantuvo firme y, según sus palabras, “fiel a mí mismo, rechacé aquellos consejos, con la confianza de que un día acabarían surgiendo lectores dispuestos a reconocer este tipo de literatura”.

Kapuscinski acabó por ser uno de los mejores cronistas de guerra de la historia. Y es que la guerra siempre tuvo un especial atractivo para los periodistas. Todos deseamos asistir a un acontecimiento de gran dimensión para contarlo de primera mano. Lamentablemente, son cada vez más los “periodistas de sillón” que realizan su trabajo sin salir a la calle, sin conocer los problemas sociales, sin darle la oportunidad a la población de disponer de un soporte. Nos limitamos a las fuentes oficiales y, si la competencia, publica un texto de similares características nos damos por satisfechos de haber cumplido con nuestro trabajo. No es del todo cierto. Como ojos de la opinión pública, tenemos el deber de velar por los intereses de la sociedad y buscar, siempre que se pueda, las irregularidades y lo oculto de la gestión de las personas que ostentan el poder de las administraciones. En una palabra, denunciar. Desgraciadamente, esto lo pasamos por alto y evitamos buscar una evolución en la construcción del relato. Lo propuesto por Kapuscinski no resulta paradójico porque, en España, no tiene cabida actualmente dado el periodismo de oficina.

A pesar de ello, solamente en los acontecimientos bélicos nos atrevemos a buscar una creatividad, aunque pecamos de falta de profundización y precisión en los datos de ofrecemos en las páginas de los diarios informativos. Abogo por mayor originalidad literaria. Tal vez, algún día sea posible. Mientras tanto, en los periódicos leemos, diariamente, las mismas noticias de siempre, la misma estructura de siempre, el mismo lenguaje de siempre.
José M. SánchezDaze

Primera pero no la última promoción de periodismo

El escritor polaco, Rizard Kapuscinski: uno de mis dolos

La primera promoción en Periodismo de la provincia de Alicante ya es una realidad. La Universidad Cardenal Herrera CEU de Elche organizó el pasado viernes en el Hort del Xocolater, junto al Parque Municipal, el acto de graduación de los primeros 52 estudiantes de la licenciatura en Periodismo. Para el próximo año, está previsto que otros tantos alumnos del centro universitario se gradúen. Será entonces cuando comiencen a buscarse la vida. El primer deseo de muchos, conseguir su primer trabajo serio.

A la ceremonia de la pasada graduación asistió, como padrino del acto, el presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España y colaborador habitual de esta emisora, Fernando González Urbaneja, quien aconsejó con sus palabras a los recién licenciados. Aunque la mayoría de los estudiantes que han finalizado sus estudios universitarios ya han encontrado un puesto de trabajo, la idea común en todos ellos es la incertidumbre que viven en estos momentos que abandonan definitivamente las aulas. Este año, probablemente sea el intrépido y reconocido reportero polaco, Rizard Kapuscinski quien se erija como padrino del acto.

Para una profesión en la que hay que dedicarle muchas horas, alguno de los docentes de la universidad han realizado un balance de estos nuevos profesionales de los medios de comunicación. Sin embargo, las posibilidades de encontrar un puesto de trabajo son cada vez mayores ya que se han diversificado las ofertas laborales conforme han avanzado las nuevas tecnologías.

Aquel día rodeado de familia y amigos, quedará en el recuerdo de estos nuevos profesionales de la información. El camino universitario ya ha se ha extinguido y, con él, las juergas y las clases pero, no ha cambiado nada desde entonces: su ambición por disfrutar de una profesión, el periodismo, a la que ya han abrazado y jamás se desprenderán de ella.

José M. Sánchez “Daze”

Qué están fent amb l’Estatut?

Imagen de la portada del anterior Estatut catalán que tantas vueltas ha estado dando en su historia El Nuevo Estatuto de Cataluña entraña muchas discrepancias que, a priori¸ no parecen estar resultas todavía. Este texto dará mucha que hablar todavía. Dado que los ánimos han estado caldeados en los últimos días se han erigido nuevos actores en este teatro y han protagonizado reacciones imprevisibles pero a su vez contundentes. Es el caso del secretario general de Convergencia i Unió (CiU), Josep Antoni Durán i Lleida, quien ha asegurado recientemente que, tanto él como su partido político “no admiten lecciones de nadie sobre la constitucionalidad o no de la reforma”.

Y es que como era de esperar, ahora la “patata caliente” está en manos del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien todas las miradas le acechan desde los dos lados del río Ebro. El máximo mandatario del Ejecutivo será el último actor aunque con él no echarán el telón.

Un buen reflejo de esta situación es la que hace la periodista del diario ABC, Mayte Alcaraz en su artículo titulado “Una ‘unió’ sólo aparente”. Como podemos observar tras su lectura, este texto no está exento de pequeños matices muy reveladores como llamar, sutilmente, “amigo” de Duran i Lleida al ex ministro Alfonso Guerra. En el mundo periodístico, todas las terminologías de las palabras están perfectamente acuñadas para tratar de ocultar una opinión. Como, por ejemplo, decir “y como de Unió siempre se espera un ejercicio de realismo, los pies en el suelo y un cierta afinidad…” no pasa desapercibido por el lector, quien deduce el planteamiento ideológico del escritor. Este caso deja vislumbrar un pequeño posicionamiento por parte de la periodista.

Habituados ya a leer textos en los que se quedan plasmadas las más despiertas interpretaciones, el lector de hoy en día busca que le expliquen los acontecimientos y, de qué mejor forma que ofreciendo pequeñas valoraciones tan sutiles que forman parte del texto informativo en cuestión. Es lo que llamamos “persuasión implícita”. El periodismo actual está plagado de ejemplos de este tipo.

“Ya le humean las yemas de los dedos”, relata la periodista en referencia a la situación que vive Zapatero en estos momentos. En realidad, que la enunciación se formule de esta forma no deja de intuirse una opinión. Otro de los ejemplos que nos encontramos es la posible alusión que realiza cuando se refiere a las celebraciones de los convergentes tras el éxito de las negociaciones del Estatut de Catalunya.

Al margen de toda esta articulación dialéctica, hasta el propio titular lleva implícita una opinión: “Una ‘unió’ sólo aparente”, que realiza un juego de palabras con la nomenclatura de CiU y la notable “desunión” entre los diferentes partidos políticos ante un acontecimiento de gran calibre.

Sin embargo, la explosión informativa de los últimos días ha descompuesto a parte de la ciudadanía que ha visto cómo los referentes políticos criticaban o alababan el texto estatutario y los catalanes sin saber si les conviene en realidad o responde a sus pensamientos. Tan solo saben decir “noi, que están fent amb l’estatut?”
José M. Sánchez “Daze”

Mala suerte

El juego de la persuasión ha procurado muchos beneficios en la historia de las civilizaciones. Un buen orador conoce perfectamente las técnicas para focalizar sus argumentaciones hacia un discurso lo bastante elocuente y convincente como para confundir a su interlocutor. Y, además, no tiene por qué ser cierto lo que uno dice. Basta con aparentar que uno cree lo que está diciendo para hacérselo pensar así a los demás. Los grandes timadores han aprendido bien esta lección y han hecho del engaño metódico suculentos negocios.
Sin embargo, los hurtos que se cometen más a menudo en la zona levantina y, por extensión, a nuestro país nada tiene que ver con el perfeccionamiento, la habilidad o la estrategia. Los delincuentes más comunes se sirven del típico tirón de bolsos o de la típica pedrada en el cristal de un coche. Esto último es lo que le sucedió a una amiga mía en Alicante mientras disfrutaba de unas pocas horas de descanso merecido. La idea que ella tenía en mente era la de rodearse de sus amigos y amigas, pasar unos gratos momentos, volver al lugar donde había estacionado su vehículo y regresar a su casa a una hora prudencial ya que tenía que trabajar al día siguiente. El plan fue según lo previsto excepto una cosa: le robaron la cartera con mil euros junto a los típicos elementos que puede contener un bolso de mujer. Ya se imaginan. Fue el viaje a Alicante desde Elda más caro.
Esta es una práctica habitual en Alicante y Elche. Más de un caso se da cada fin de semana. El problema que se plantea uno cuando acude a la Comisaria de Policía a denunciar un robo es que, si no le cogen con las manos en la masa, como coloquialmente se suele decir, no se puede hacer nada. Todo queda a expensas del correspondiente seguro del que disponga el propietario. Muy bien. Y yo me pregunto: ¿cómo se puede erradicar a esos desalmados que, a costa del sudor de los demás, dificultan la seguridad y el progreso de la sociedad? La gente ya está acostumbrada, me suelen decir. Tanto es así, que aquel barrendero que hacía su trabajo cerca de del lugar del suceso precisaba que “estos robos suelen repetirse todos los jueves, viernes y sábados”. Todos sabemos quienes son, decía este señor. Entonces, ¿a qué espera nuestro cuerpo de seguridad ciudadana?
Son cuestiones que a todos se nos ha pasado por la cabeza alguna vez. La reiteración del mismo modus operandi de estos delincuentes hace suponer que muchos ciudadanos desconfían en dejar su vehículo en la calle. ¿Tenemos que tener miedo en hacer cosas tan banales y triviales como aparcar tranquilamente? También, hubo dos robos más en la misma calle y en la misma madrugada. En esta ocasión fue una bolsa llena de ropa con complementos de mujer y un reproductor de música lo que se llevaron. Todavía no ha llegado el verano pero aquel día hicieron su agosto.
José M.Sánchez “Daze”

“Tomando” los semáforos

El Ayuntamiento de Alicante prevé prohibir la actividad de los “gorrillas” y “limpiacristales” tras las numerosas críticas de los conductores

Se encuentran en cualquier esquina de las calles más transitadas de la ciudad. En los parques y avenidas. En los semáforos más importantes de la ciudad existen indicios de su pervivencia. En apariencia airosos de simpatía, subastan fragmentos de las aceras que reconvierten en forma de plazas de aparcamiento para aquellos conductores que viven pegados al reloj. Son los llamados “gorrillas”. Aseguran que facilitan el acceso de los vehículos a los lugares habilitados para estacionar. Sin embargo, su labor, ni reconocida ni alabada, aleja ostensiblemente al residente de visitar ciertas zonas “tomadas” por estas personas.

Conocidos también como chorizos, mangantes o revientacoches, la presencia de los “gorrillas” en zonas donde se cobra por el estacionamiento ha encrespado el malestar de los vecinos por este peculiar doble cobro. Y es que en los últimos meses Alicante ha visto incrementar el número de “gorrillas” en los lugares colindantes del puerto o el jardín de Canalejas.

Para solucionar este problema, el Ayuntamiento de Alicante prevé aprobar, en el próximo pleno del 19 de abril, una nueva ordenanza de trafico en la que se recoge la prohibición de la actividad que desarrollan los “gorrillas” en las zonas de estacionamiento, así como la de los limpiacristales y vendedores de artículos en los semáforos. De esta forma, se intenta paliar el alud de críticas acumuladas en los últimos meses en el departamento de atención ciudadana de la Policía Nacional.

Muchos de estos “gorrillas” viven en la calle, sin otro sustento económico que los pocos céntimos que les regalan los conductores. Al cabo del día, la colecta, que oscila entre los diez euros, supone todo un premio a estas personas que ven cómo de esta forma pueden satisfacer a sus estómagos. Otros, por el contrario, aprovechan su estancia en España para obtener una pequeña pero valiosa cuantía económica que les haga sobrevivir en este país. Vestidos con atuendos pasados de moda y recubiertos de harapos viejos, el concepto que proyectan los “gorrillas” a los alicantinos es la de unos pordioseros que se aprovechan de la gente. Lejos de agradarles lo que piensan de ellos, los “gorrillas” no ven daño alguno en lo que hacen. Es más, alegan que están realizando una labor social. Tanto es así que al alba, con la llegada de la tarde o, incluso, en la madrugada, reviven los momentos más graciosos entre el grupo de amigos. Allí es donde perfilan el balance del día y valoran si ha sido positivo no.

El problema no se queda simplemente en esta aventura tan repetida al cabo del día. La oleada de hurtos y robos que vive actualmente la ciudad levantina ha sorprendido a muchos de estos “gorrillas” que ven cómo incluso los peatones se alejan de ellos como si de delincuentes se tratasen. La sociedad, por su parte, les tilda de parásitos sociales. La rotonda de la Avenida de México, la primera con la topan los vehículos procedentes de la autovía A-7, brilla por el abarrotamiento de familias rumanas que limpian los cristales de los coches. En este caso, los conductores, aletargados por la furia, increpan duramente contra estos “limpiacristales”. Aseguran que “resultan muy pesados” pidiendo una limosna. Es su única forma de subsistencia pero, en muchas ocasiones, pierden los estribos y agreden físicamente a los conductores. El verano pasado se pusieron decenas de denuncias por este motivo. Los agentes de la seguridad ya no saben qué método utilizar para reducir estos delitos. Las estrategias de sensibilización y de apoyo reciben pocas satisfacciones, según demuestra el ínfimo interés de estos inmigrantes.

La dificultad a la hora de encontrar trabajo es lo que les lleva a plantearse “tomar” los semáforos y calles para montar su negocio. Procedentes de diversas zonas geográficas, entre las que se encuentran desde rumanos, checos, búlgaros, marroquíes o españoles, lo cierto es que obtienen el dinero suficiente para malvivir. Se quejan de que nadie les ayuda ni se les hace suficiente caso. Se lamentan de no conseguir un trabajo digno ni de poder regularizar sus papeles como residentes en España. La falta de competencia laboral es, a veces, el recurso más utilizado por algunos empresarios para denegar las propuestas de los inmigrantes. La policía, por el contrario, asegura que son inmigrantes ilegales, sin papeles y sin la intención de trabajar. Reconocen que se reúnen en pequeñas mafias que atraen a la delincuencia. Dicen que conviven de ocho a diez personas en viviendas de menos de ochenta metros cuadrados. Las condiciones en las que se encuentran estas personas está lejos de llamarse calidad de vida. El equilibrio entre seguridad y libertad es difícilmente calibrable. Sin embargo, los semáforos, quizá, se han convertido en el último tótem de esperanza para muchas de estas personas.

José M. Sánchez “Daze”

El reto

Las cosas no son siempre como creen en realidad. Si un desconocido se les acerca y les grita: “esto es un atraco”, lo más seguro es que se acojonen y hagan lo que el criminal desee. Si por el contrario, se aproxima a usted pero esta vez, haciendo uso de un tono de voz más docto, les dice: “¿Le importaría suministrarme todo su capital?”… ¿Se sentirían igual? Lo más razonable es que no sea así. Las formas lingüísticas son muy importantes. Los programas de televisión, y especialmente las series y películas norteamericanas, han influenciado notablemente en el uso del lenguaje habitual. Verán: no es lo mismo que nos digan: “esto es un atraco”, a que nos comenten cualquier otra cosa. ¿Por qué? Desde hace ya mucho tiempo, la caja tonta se ha encargado de ofrecernos una imagen de los crímenes muy estandarizados. Por esta misma razón, si nos asaltan y no sucede como en las películas, parecería que nos falta algo, que no se está cometiendo en realidad un robo. Hasta habría alguno que le diría a ese delincuente de tres al cuarto: “¿podría por favor decirme la famosa frase?” o, probablemente, miraría entre las esquinas de los edificios de su alrededor a ver si les están grabando para un programa de esos conocidos como Reality show.
Pues, precisamente, de esta guisa se percibe el periodismo actual: como un vil atraco a mano armada. Se preguntarán por qué digo esto. La explicación es fácil. Desde mis primeros pasos como periodista he visto que la ciudadanía ha perdido el interés por los medios de comunicación. Actualmente, ya no se interesan sobre lo que transcurre a su alrededor, ni por la amada cultura ni tan siquiera por los escalofriantes temas políticos que tantas gratificaciones ha dado en la historia. No. Preferimos buscar alternativas a este tremendo panorama mediático compuestas por dispuestas dialécticas entre los que “dirigen el cotarro”. Y, sinceramente, lo veo razonable, más que nada, porque siempre son las mismas noticias las que aparecen en los informativos. Es por ello por lo que aquel hecho extravagante…se convierte en la “comidilla” del vecindario.
La Prensa ha llegado hasta una estación en la que no puede avanzar por el mismo raíl. Debe configurar una nueva vía en la que enganchar al ciudadano. Para ello, la solución ya no se encuentra en intentar abarcar al gran público como se ha pretendido desde sus inicios sino todo lo contrario. Ahora tratamos de ofrecer temas dirigidos a un público de carácter homogéneo. Nada de un programa que contiene “de todo un poco”. Puagggg. Debemos rechazar esta idea de medios de comunicación de masas. La masa corrompe, explota, revienta, se inflama, queda obsoleta, queda adormecida y alineada. Lo que está pidiendo es abrir la veda de la innovación y la originalidad. Uppssss. Tal vez todavía sea este un reto a conseguir por algunos medios.
José M. Sánchez “Daze”

Algo para recordar

Las muertes en carretera disminuyeron un 12% el año pasado. Estas cifras representan la tasa más baja desde hace veinticinco años. Sin embargo, aunque es una buena noticia, las cifras de muertos todavía son escalofriantes. Concretamente, durante el 2004 fallecieron un total de 3.516 personas en accidentes de carretera, de las cuales una de ellas se llamaba Raúl. Fue el día 6 de marzo cuando sus padres, sus familiares y amigos conmemoraron el primer año de ausencia. Cuando leemos en los periódicos los accidentes que se producen casi diariamente, algo dentro de nosotros se atreve a alzar la voz y decir que “esto no me pasará a mí”. No estés tan seguro. Raúl también pensaba que jamás tendría semejante final. Incluso sus seres más allegados consideraban que a “él no le puede pasar eso. Él conduce muy bien”. Y sí, él era un experto en el manejo del volante pero no siempre los accidentes se producen por cuenta propia. Los percances más terribles son cuando menos lo esperamos. Un error humano, quizá tecnológico o, una mezcla de ambos, contribuyó a que Raúl no esté ahora aquí. Nunca se sabe lo que se siente a perder a un familiar.
En aquellos días la impotencia, la melancolía y la tristeza fueron los acompañantes permanentes de las personas que le queríamos. Para una madre, que su hijo se haya ido tan lejos, no tiene explicación alguna. En esos momentos no hay medicina ni consejo que pueda afligir ese tremendo dolor. Sin duda, ella hubiera preferido abandonar este mundo si, con su sacrificio, Raúl no hubiera quedado amarrado entre los hierros de aquel BMW. Son en estos momentos cuando uno se da cuenta de quién está ahí para cuando se le necesita. Los humanos somos tan sumamente hipócritas y egoístas que utilizamos indiscriminadamente las frases como “siempre estaré ahí” o “cuenta conmigo para todo”, aunque, en realidad, lo digamos sin la plena seguridad de que eso vaya a suceder. A pesar de ello, nos gusta decirlo. Queda muy bien entre los comentarios. Por esta razón, cuando algo tan mágico como lo que ha estado sucediendo en este año en el que la gente que de verdad quería a Raúl ha estado permanentemente acordándose de él, es digno de recordarlos a todos. Lo cierto es que, cuando alguien que conocemos pierde a un familiar, no sabemos cómo reaccionar, qué decir o de qué manera actuar. La familia siempre es la que se encuentra más afectada en estos momentos. Por ello, hay que abandonar los fantasmas y volcarse con los que están en este mundo. Hacerles ver que, esa persona que ya no está, ha sido, es y será siempre especial. Raúl también era, es y será siempre especial.
Hasta siempre, primo.
José M. Sánchez “Daze”

“Los hechos son sagrados las opiniones, libres”

El profesor Jordi Pérez Llavador

ENTREVISTA EN EXCLUSIVA CON JORDI PÉREZ LLAVADOR, profesor de Teoría de la Comunicación y Sociología.

-¿Con qué cuestiones ha “perdido” más horas de clase en lo que llevamos de curso?
-En Opinión Pública hay un tema que, nada más empezar las clases, tenemos que abordar: el Referéndum del Tratado de la Constitución Europea. Inmediatamente después, tenemos las elecciones vascas que se han adelantado.
-Sus clases se prestan al debate. Durante las pasadas elecciones ¿qué idea cuajó más entre los alumnos?
-En las clases de Opinión Pública no suele haber un punto de vista unánime. Eso es lo positivo del debate argumentado. Creo que la clase reproducía los dos discursos principales que se dieron en España. Efectivamente, también surgían ideas que no entraban dentro de ninguna corriente principal. Sin embargo, la clase se dividió en lo que el atentado del 11-M quería era incidir en el resultado de las elecciones. Había también otra opinión que consideraba que hubo una mala gestión del gobierno saliente. La campaña y el atentado tematizó enormemente la opinión pública y todos los estudiantes estaban interesados en tratar el tema.
-¿Qué le diría a sus alumnos que consideran sus clases las “menos útiles” de la carrera?
-Les diría que mantengamos esta conversación tres años después de acabar la carrera. Eso sí, juego con ventaja porque, desde hace mucho tiempo, los alumnos me escriben correos, me llaman y dicen que “ahora lo entiendo”. Las asignaturas, por ejemplo, de Estructura de la comunicación u Opinión Pública se están impartiendo en tercero de carrera en un momento en el que todavía el alumno no tiene mucho trato con los medios. Por eso, piensan que “esto para qué me sirve”. Yo les digo: “espérate a hacer periodismo y acudir a una rueda de prensa y que te vendan la moto”.
-¿Qué riesgos entraña el consumir un sólo medio de comunicación?
-Si una persona se informa a través de un solo medio va a organizar y edificar sus opiniones sobre la información que le aporta ese medio con lo cual va a tener una información algo sesgada. Hace años había un dicho que era una máxima: ‘los hechos son sagrados las opiniones, libres’. Creo que en España los hechos han dejado de ser sagrados. Y a través de la información se hace política.
-¿Cree que los medios de comunicación son tendenciosos?
-Invito a todos los lectores a venir a la hemeroteca de la facultad y pongan encima de la mesa las portadas de los distintos medios impresos para que observen si el hecho es el mismo. En realidad, en estos momentos estoy notando una fuerte politización de los medios de comunicación. No me parece mal como línea ideológica ya que, lógicamente, cada medio tiene sus ideales pero los hechos son sagrados.
-¿La opinión pública de qué países de la Unión Europea son más reticentes a votar “sí” a la Constitución?
-Hay algunos países que son históricamente reticentes a un proyecto europeista como se ha demostrado en otros compromisos como el Euro. Sinceramente, creo que la Constitución Europea va a salir adelante con más o menos apoyos. Me parece significativo el hecho de que no todos los países van a someter a referéndum este proyecto constitucional. Además, si queremos crear símbolo en Europa, ¿por qué no reunir a todos los europeos como sociedad convocarlos a una cita en común para que voten la Constitución? No sería tan complicado.
-Es la Constitución Europea la culminación de una serie de tratados anteriores?
-Es un texto en el que han participado más de 150 personas de todos los países y de todas las tendencias., aunque con alguna lejanía con respecto a la ciudadanía. A muchas personas les da la sensación que es un proyecto que han elaborado unos políticos que nos los aportan en bandeja. Si hubiéramos podido acercar a la sociedad a ese proceso, el afecto por el Tratado de Constitución Europea seria mayor y no se hubiera visto con tanta frialdad.
-¿Hacen caso los medios de comunicación a la demanda por parte de la audiencia?
-Fundamentalmente, las televisiones funcionan con índices de audiencia. Un programa que lo sitúas en un horario privilegiado esperando una gran audiencia, lo cual significa grandes ingresos publicitarios, lo cual significa rentabilidad económica, si no tiene esos ingresos, desaparece de las pantallas. ¿Son las audiencias las que hacen los contenidos de los programas? No. Las parrillas de programación las hacen los programadores. Entonces ¿es que hemos acostumbrado a las audiencias a que perciban una serie de cosas? Esta es la gran pregunta. Hay unos deseos por parte de la audiencia pero también los medios de comunicación han ejercido una educación y han acostumbrado al gran público. ¿Podría ser de otra manera la televisión? Lógicamente, esto es así dada la legitimación de un modelo de comunicación que los medios se han autoimpuesto.
-En ese sentido, ¿qué percepción tiene acerca de la llamada “telebasura“?
-Las televisiones privadas la gente se juega su dinero. Es entonces cuando se preguntan que, si un programa tiene éxito en una cadena, se imita la fórmula aunque con algún cambio. La audiencia quiere también otro tipo de programas. Se han hecho programas de gran calidad y la audiencia ha respondido. Los telespectadores eligen entre lo que se ofrece.
-¿Favorece al prestigio de la prensa las confrontaciones mediáticas?
– Como los medios se han convertido en una extraña correa de transmisión política sin tener que serlo, la confrontación mediática también es una confrontación política. Creo que a los medios no les beneficia tener a corto plazo personas que se crean factotums de la verdad y azote del poder o la oposición. Desde mi punto de vista, pueden cometer irresponsabilidades informativas.

SUMARIOS:

“Si hubiéramos podido acercar a la sociedad el proceso de la Constitución Europea no se hubiera visto con tanta frialdad”

“Los medios se han convertido en la correa de transmisión política sin tener que serlo”

Comparecencia Pilar Manjón

Sr. Presidente, señoras y señores Comisionados:

Mi nombre es Pilar Manjón. Vengo en representación de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo, de las víctimas, heridos y sus familias, única y exclusivamente como portavoz de una Asociación de víctimas. Antes de comenzar la intervención, quiero dejar constancia de la firme voluntad de la entidad a la que represento, para transmitir expresamente el sentir de un colectivo, nunca el mío propio.
Comparecemos ante ustedes en la casa donde reside la Soberanía del Pueblo, con el propósito de tratar de ser la voz de los ausentes y de los heridos, que aun a fecha de hoy, siguen su calvario de dolor, entrando y saliendo de los distintos hospitales. Para que su voz, apagada en la inmensidad del dolor, pero viva y poderosa en nuestro recuerdo, resuene en el interior de estas paredes.
Comparecemos personas y familias enteras agrupadas en la Asociación. Cada fallecido es un proyecto vital, un parto ilusionado, una adolescencia conflictiva, un cúmulo de ilusiones, de afectos, de amores y luchas. Vidas repletas y ahora truncadas. Vivas en nosotros.
192 fallecidos, 1.500 heridos. Una simple cifra para muchos de ustedes. Todo un mundo para todos y cada uno de nosotros. Espero que entiendan lo que significa levantarse cada día con una pérdida vital. Acostarse cada día con una pérdida vital, el esfuerzo enorme que conlleva aceptar lo inexplicable. Necesitamos el aliento de ellos, de los afectados, para caminar y estar en la puerta de este Congreso, o aquí ante ustedes.
Porque ustedes, Señorías, en esta Comisión han discutido sobre quién habló, de qué y cuándo se informó. Han hablado de circunstancias, de manemos y manipulaciones, de desinformaciones, de confidentes y de desconfianzas. Han hablado de circunloquios o periferias. Han hablado, señorías, de ustedes. Esencialmente de ustedes’. Ha sido la comisión de ustedes y para ustedes.
Nosotros, nuestros familiares, no han estado en esta casa que, se supone, es la de todos. Hoy, por primera vez, se hacen un hueco. Mal que les pese a algunos de ustedes, a ustedes que preferirían sguir utilizando a las víctimas como arma arrojadiza e inmoral argumento para el desprestigio ajeno, hoy ablamos en nombre de personas de carne y hueso, de los seres que están en nuestro corazón y cuyasfiguras manipulan como recurso para medallas o para fotos de ocasión.
Pero aquí estamos y esta es nuestra voz. Hoy no somos el testigo mudo para la descarga de los flashes.Hoy hablamos, Señorías. Hoy hablamos las cosas largamente meditadas, largamente discutidas enreuniones, en foros, entre cafés, en la calle, por teléfono. Han sido meses de apoyarnos mutuamente, depensar e intentar entender. Meses de no ser escuchados. Hoy, Señorías, durante unos minutos,sorprendentemente la palabra es nuestra.
Permítannos, Señorías, que por un breve instante esta Comisión, que debía ser la de toda la ciudadanía yde la que ustedes se han apropiado para hacer política de patio de colegio, sea de los únicos y auténticosdueños, de los que debían haber sido los protagonistas principales.
Nosotros nunca volveremos a verles, pero su involuntario sacrificio permanecerá para siempre en nuestros orazones y en la memoria de toda la ciudadanía.
Tomamos también la palabra en representación de los que sobrevivieron, de aquellos que aún sufren lapesadilla del golpe cruel que ha marcado sus vidas para siempre y del que difícilmente podrán recuperarsealgún día. De esos molestos testigos vivientes del horror.
Comparecemos ante ustedes, con este documento meditado y consensuado por las víctimas y lossupervivientes integrados en la Asociación 11M Afectados de Terrorismo, con la obligación de hacerles vivosante ustedes, como lo están en nuestros corazones, en nuestra memoria y como punto de referencia denuestra vida cotidiana.
Señorías, para nosotros tienen nombre y rostro (Javi, Pilar, Daniel, Eva Belén, Susana, Emilian, Carlos,Oscar, Rodrigo, Rodolfo, José Luis, Sonia, Abel…) y cada uno de ellos es imprescindible e irrepetible,pertenecen a nuestras vidas, a la de sus familias, sus amigos, sus compañeros de trabajo, de clase, eranvecinos… Los necesitábamos.
Como necesitamos recuperar la sonrisa de los que aquel día conservaron la vida a costa de no volver asoñar bonito, que conservan el horror grabado en sus retinas. (Rosa, Jesús, Mzia, Javier, Maribel, David,Mariam, Raquel, Laura…).
Asimismo, hablaremos en nombre de las familias, tanto de los heridos como de los asesinados. Testigostambién de ese horror y apeladores también a su conciencia. Conciencia, por lo que hemos oído en estosdías, empeñada en la autoexculpación obsesiva, bien blindada y entrenada para que la realidad noencuentre un resquicio por el que poder filtrarse.
Ojalá alguna noche, aunque sea en sueños, ese blindaje al horror ceda y sean ustedes, y quienes a ustedesles mandan, conscientes por un sólo instante del sufrimiento que pudieron provocar con sus decisiones oque no lograron evitar. Ese sólo segundo de clarividencia, ese sólo segundo de lucidez, y lo que esesegundo conllevaría, bastaría probablemente para abrirle los ojos. Familiares que les hablan sumidos en laindignación de lo inabarcable y empeñados en el esfuerzo diario de la superación. Todos éramos inocentes,todos somos inocentes y eso, Señorías, es algo que por obvio, no debe olvidarse jamás.
Ha habido quien ha tratado de vetar esta comparecencia. El último paso en esta apropiación de algo que noes de ustedes. En el intento de usurpar la voz a los afectados, de deslegitimarlos, de someterlos a su propiojuego político y de intentar encasillarlos en tal o cual opción. Esa es su guerra Señorías, no la nuestra.
Aquellos que intenten identificar a los afectados como colectivo en general o a esta Asociación en particularcon una determinada opción política, se equivocan y hacen un flaco favor a la transparencia que todas lasvoces aclaman.
Cualquiera, Señorías, pudo viajar en alguno de esos trenes, y cualquiera pudo morir en los escenarios delhorror, en Santa Eugenia, en el Pozo del Tío Raimundo, en Téllez o en Atocha. Allí se truncaron las vidas deestudiantes y trabajadores, el motor de una sociedad. Gente inocente.Insistimos, cualquiera pudo viajar en aquellos trenes. El azar, y sólo el azar, dispuso que quienes estamossentados aquí hoy como Asociación .11M Afectados del Terrorismo. Pero lo que les estamos diciendo no esproducto del azar, lo hubieran manifestado ustedes de estar sentados a este lado, y pueden estar segurosde que el contenido de las palabras que aquí se escucharían sería el mismo.
Esta realidad de que cualquiera pudo ir en esos trenes la entendió todo un pueblo, cohesionándosemultitudinariamente contra el horror como en ocasiones anteriores, en el rechazo a la violenciaindiscriminada, en contra de los terrorismos y en contra de las guerras. Este es un pueblo pacíficoimpregnado de deseos de paz, con vocación de diálogo en sus entrañas. El Pueblo se lo ha demostrado austedes, Señorías en cuantas ocasiones ha sido llamado. Seguimos esperando que correspondan losgestos de la sociedad civil. Se han tomado decisiones de una gravedad extrema en su nombre, sinconsultarle y en contra de su voluntad.
Señorías, queremos manifestar nuestro más absoluto rechazo a cualquier tipo de terrorismo, venga dedonde venga. Estamos contra la barbarie, el horror, contra los fanatismos e integrismos religiosos,ideológicos y políticos. A favor de la tolerancia, la convivencia y por la PAZ,
El siglo XXI ha consagrado el uso cobarde y mezquino de la ciudadanía como arma de guerra. Nada puedejustificarlo, no puede haber comprensión para esto, ni desde lo humano, ni desde lo político.Ningún objetivo político justifica el terrorismo, que constituye – no nos cabe la más mínima duda- el recursode los cobardes. Nada hay más fácil que sacrificar a personas que no pueden defenderse. Nada más fácilque otorgarse el derecho a decidir sobre la vida o la muerte de los demás, utilizando a la población civilcomo escudo humano, a los ciudadanos de a pie, a la gente. Para ellos son anónimos; para nosotros, tienen nombre y apellidos, historias de vida interrumpidas.
Nunca olvidaremos ni perdonaremos a los terroristas que llevaron a cabo el atentado, a los que jamásdaremos la más mínima posibilidad de comprensión, justificación, ni crédito de representatividad de nada nide nadie.