Y la democracia volvió a nacer…

“Acaban de dar las 8:00 horas del 23 de febrero de 1981 y el Teniente Coronel Antonio Tejero, vestido de guardia civil y con su tricornio bajo el Imagen captada por el fotógrafo Manuel P. Barriopedro que abrió al da siguiente todas las portadas de periódicos. De hecho es la única que se ha podido conseguir de aquel momentobrazo, entra en una iglesia cercana a su casa, en la calle madrileña de Guzmán el Bueno. Se dirige hasta los primeros bancos y allí, de rodillas, comienza a rezar. Tejero, gran creyente, habla con el Cristo que preside el altar y le plantea sus dudas sobre la jornada que se avecina: ‘Dios mío, hoy va a ser un día muy difícil (…) A esa misma hora, el capitán general de la Tercera Región Militar, Jaime Milans del Bosch, está poniendo en marcha la ‘Operación Alerta Roja’¸ que consiste en controles de seguridad sobre acuartelamientos de la zona, y a las 10:20 horas convoca en su despacho una reunión de urgencia con su alto mando para dar cuenta de un asunto grave”. (texto facilitado por el gran periodista del diario El Mundo, Antonio Rubio)

Los dos, amigos desde hacía tiempo, prepararon el golpe de estado con antelación. Confiaron al destino todo su éxito pero algo dentro de ellos sabía que nada podía salir bien. España renacía de sus cenizas y caminaba sus primeros pasos como un estado democrático. ¿Nada podía salir bien? Eso estaba sujeto a la fe más que a un hecho consumado. Mientras tanto, Manuel P. Barriopedro, fotógrafo de profesión y aficionado a los juegos de cartas, limpiaba su cámara fotográfica y revisaba antes de acudir al Congreso sus carretes y los contaba uno por uno. Con los medios de aquellos entonces, en lo que nada se podía prever, se necesitaba material para poder captar una imagen justo en el momento en el que se necesitaba de la rapidez de un galgo.

Son las 18.23 horas cuando Antonio Tejero irrumpe al frente de mas de 200 guardias civiles en el hemiciclo del Congreso, donde se votaba la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo. Minutos después, en Valencia, el capitán general de la III Región Militar, Jaime Milans del Bosch, asume todos los poderes civiles y militares. Era un golpe de estado y un golpe a la democracia y, sobre todo, a los españoles que disfrutaban de unos años, aunque convulsos, de apaciguados deseos de paz.
El capitán general de la Tercera Región Militar, Jaime Milans del Bosch puso en marcha la operación
Al grito de “¡Todo el mundo al suelo!” los diputados, estremecidos y sorprendidos, no atendían a responder. ¿Qué estaba ocurriendo? Milans del Bosch, después de anunciar a sus generales que ante el vacío de poder que se avecina él tomará el mando, se espera que al atracar el Congreso se pueda garantizar un nuevo orden político y establecer el toque de queda. El Rey Juan Carlos I reposa tranquilamente en sus aposentos sin conocer la noticia.

Los periodistas, bajo Barriopedro ofreciendo su visión de aquel da en una de sus últimas apariciones en el crculo universitarioun miedo atronador, recogen sus bolígrafos y apagan las cámaras. A ver quién era el valiente que se atrevía a captar la imagen que daría la vuelta al mundo. Barriopedro consiguió captar esa imagen, esa fotografía y, posteriormente, se convirtió en el primer español en conseguir el prestigioso galardón World Press Photo, que acredita como la mejor imagen del mundo.

Nervios y confusión. En los primeros minutos, el miedo y los nervios se apoderaron de la mayoría de los diputados y, en medio de la confusión, algunos llegaron a pensar que todo era obra de la banda terrorista ETA. Todo encaja cuando algunos de los presentes reconocen a Tejero como uno de los procesados por el intento de golpe de Estado conocido como ‘Operación Galaxia’, en noviembre de 1978. No todos los diputados actuaron igual. El general Gutiérrez Mellado fue zarandeado por los asaltantes al hacer frente a Tejero y pedirle explicaciones. Adolfo Suárez y Santiago Carrillo también se “rebelaron” contra los golpistas. El resto de los diputados se escondieron primero tras sus escaños y regresaron después a sus asientos.

El Diario de Valencia pide instrucciones a los organizadores del golpe para elaborar la edición del día siguiente. Sin embargo, Gabeiras descubre que Milans del Bosch le ha estado engañando y decide quitarlo del mando; en esos momentos, pone en marcha la “Operación Berta” y ordena a las tropas que regreseUn hombre contempla las portadas de las ediciones temporalesn a sus cuarteles. Y es cuando llega la calma, una calma aparente. Durante la madrugada del día 24, una supuesta tranquilidad reina en las afueras del Congreso. Se suceden las negociaciones entre ambos bandos y, finalmente, Milans del Bosch se da cuenta de que sus llamadas a las Capitanías Generales no han servido de nada. Asume el fracaso del golpe tras recibir dos llamadas del Rey en la que, imperante y manteniendo el tipo, exige la retirada.

Los golpistas, arrepentidos, abandonan sobre las 10:45 el Hemiciclo. Mientras, el general Armada le plantea a Tejero las condiciones para la rendición. No quería abandonar la lucha. Los motivos que le llevaron a aquella locura eran suficientemente importantes para él como para perder aquella oportunidad de reivindicar lo que para algunos militares era un derecho.

Pero, ¿qué ocurrió con aquella fotografía que dio la vuelta al mundo? Fue tarea difícil la de sacar el carrete al exterior. El fotógrafo se lo guardó en el tacón de su zapato, confiando en que los militares no se darían cuenta. Después de abandonar el Congreso, necesitaba llegar aEditorial del diario El Pas al da siguiente por la que se congratula del resultado obtenido la Agencia EFE, pero los vehículos militares habían cercado todo el perímetro. Finalmente, y con la ayuda de un taxista, se dejó llevar y acudió a su redacción. Para su sorpresa, ningún golpista acudió a censurar a la agencia de noticias. Luis María Anson, director en aquel momento, quiso ser prudente pero su espíritu periodístico le pudo. No se podía perder la oportunidad de publicar aquel documento único.

Los medios de comunicación han publicado todo tipo de textos conmemorando los 25 años de que la democracia volviera a nacer. Fueron diecisiete horas atronadoras y lentas pero hoy podemos regodearnos por todos aquellos periodistas que trataron de hacer su trabajo: informar sobre aquel intento de golpe de estado. Pura historia española:

José M. Sánchez “Daze”

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4 pensamientos en “Y la democracia volvió a nacer…

  1. Mario Toledo dice:

    Muy interesante Jose, una mirada al 23F desde el punto de vista de cómo lo vivieron los medios de comunicación. Todavía estremece escuchar los sonidos que grabaron aquellos periodistas que se negaron a apagar sus micrófonos y sus cámaras en otro de nuestros días de la vergüenza. Todo un documento histórico. Enorgullece comprobar cómo, en esta ocasión, el periodismo estuvo donde tenía que estar.

  2. Jose M. Sánchez "Daze" dice:

    La verdad es que me han faltado muchos documentos. La cadena ser tiene un archivo en el que se pueden escuchar aquellos momentos. 25 años después, todavía pone los pelos de punta saber que estuvo apunto de dar un paso atrás. Gracias también al REy que jugó un papel fundamental en el desarrollo de los acontecimientos. ¿Sería posible otra intentona golpista ho en día?Yo creo que no

  3. […] civiles. El fotógrafo del dia en que volvió a nacer la democracia es Manuel P. Barriopedro. elcaos.wordpress.com/2006/02/23/y-la-democracia-volvio-a-nacer/ sin comentarios en: cultura, historia karma: 7 etiquetas: 23-febrero-periodistas votos […]

  4. […] Interesante lectura: Y la democracia volvió a nacer […]

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